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La mentira del transporte y la desobediencia civil tras la #EvasiónMasiva

Por Diomedes Tidida.- Fuerzas Especiales de Carabineros cerrando y controlando los accesos a las estaciones de Metro para evitar una #EvasiónMasiva. ¿No será mucho?

La protesta era pacífica. No involucró la destrucción de ninguna instalación pública. No cortó el tránsito. No se vio a ningún estudiante lanzando piedras. Lo único que se hizo fue una acción de desobediencia civil en torno a no pagar el pasaje en una empresa que es sociedad anónima y cuyos ingresos se comparten con otras empresas privadas en el contexto de un sistema de transportes. Es decir, Carabineros es la fuerza especial para cuidar los ingresos de empresas privadas.

Algunos cabezas calientes, como José Antonio Kast, aseguran que esa acción de desobediencia civil constituye una amenaza al Estado de Derecho.

Ver también:

Quiénes son y cuánto ganan los integrantes de Panel de Expertos del Transantiago

La verdadera amenaza al estado de derecho es el abuso y es exactamente lo que se hace en materia de transportes:

1.- Se realizan alzas constantes de las tarifas con la sola explicación de un Panel de Expertos, pagado por el mismo sistema (por lo que no son inocuos ni objetivos) y sobre la base de un algoritmo que se instala como un dogma frente a una sociedad que no puede cuestionar. Ellos mismos se ponen como una autoridad superior basada en un conocimiento trascendental, al que los demás mortales no tienen acceso… sólo les cabe aceptarlo y obedecer.

2.- El principal argumento del desfinanciamiento del sistema (y, por consiguiente, del alza de tarifas) es la evasión en el transporte público. Pero no se ha transparentado el método para calcular esa evasión. La verdad es que no lo hay. No hay manera de contar efectivamente a todos los que pasan por encima de los torniquetes y menos en los microbuses. De modo que lo que nos dicen que se evade es una mentira. Es una estimación arbitraria.

3.- Los integrantes del Panel de Expertos no andan en transporte público. Eso les da un sesgo evidente. Sólo por asistir a las reuniones (pues aparentemente ni siquiera hacen los cálculos ellos mismos) reciben cerca de $3,7 millones al mes. Eso, por un trabajo part time. Flor de pituto.

4.- Desde hace meses han prometido que iban a efectuar cambios en el polinomio de cálculo, quitando importancia a la ponderación del alza en el precio del petróleo (que no se justifica en el pasaje del Metro) y aumentar la ponderación del IPC. Pues bien, así se transforman literalmente en un círculo vicioso: un factor que eleva el IPC (el precio del petróleo) y el IPC mismo están en el cálculo de una tarifa de transportes que… ¡termina elevando el IPC!… lo que a su vez eleva la tarifa… lo que eleva el IPC… y así per secula seculorum.

En definitiva… nos están mintiendo. Y no podemos protestar ni siquiera de manera pacífica.

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