La Corte Suprema de Estados Unidos anuló los aranceles globales impuestos por Donald Trump al considerar que excedían sus facultades bajo la ley de poderes económicos de emergencia. El fallo reordena los límites del poder presidencial, abre un complejo frente económico por miles de millones recaudados y redefine el escenario comercial para empresas y socios internacionales.
Por ElPensador.io.- El pasado 20 de febrero, la Corte Suprema de Estados Unidos emitió un fallo histórico: por seis votos contra tres, declaró ilegales los aranceles globales que el presidente Donald Trump había impuesto desde abril de 2025, durante el llamado “Día de la Liberación”. La sentencia, redactada por el presidente del tribunal, John Roberts, concluyó que la Casa Blanca excedió su autoridad al utilizar la International Emergency Economic Powers Act (IEEPA) para justificar tarifas masivas.
La decisión no solo revierte una de las medidas económicas más emblemáticas del gobierno, sino que redefine los límites del poder presidencial en materia comercial.
La clave jurídica: qué permite —y qué no— la IEEPA
La IEEPA, aprobada en 1977, otorga al presidente facultades extraordinarias para enfrentar amenazas externas mediante la regulación de transacciones internacionales. Sin embargo, la Corte Suprema fue explícita: regular importaciones no equivale a crear impuestos, y los aranceles son, por definición, un tipo de tributo cuya potestad recae en el Congreso.
El fallo se enmarca en el caso Learning Resources, Inc. v. Trump (No. 24–1287), donde se analizó si la emergencia declarada por déficit comercial y “prácticas injustas” justificaba tarifas generalizadas. La Corte concluyó que no.
El tribunal también distinguió entre:
- Aranceles específicos aplicados a países o productos concretos (que no fueron anulados).
- Aranceles globales y recíprocos, que imponían un piso de 10% a todas las importaciones desde todos los socios comerciales (que sí fueron invalidados).
Qué aranceles estaban en disputa
El fallo afecta dos grandes bloques de medidas:
- Aranceles por “tráfico de drogas”
- 25% a la mayoría de las importaciones desde Canadá y México.
- 10% a la mayoría de las importaciones desde China.
- Aranceles “recíprocos” por déficit comercial
- Un mínimo de 10% a todas las importaciones desde todos los países.
- Tasas más altas para decenas de economías acusadas de prácticas desleales.
Este segundo bloque es el que la Corte consideró incompatible con la IEEPA.
El impacto económico: un limbo multimillonario
La anulación de los aranceles abrió un escenario de enorme incertidumbre económica. Según estimaciones del Penn-Wharton Budget Model, entre 133.000 y 175.000 millones de dólares recaudados bajo estas tarifas podrían quedar sujetos a reembolso.
La cifra exacta varía según la fuente:
| Fuente | Estimación de recaudación sujeta a devolución |
| Penn-Wharton Budget Model | US$ 175.000 millones |
| Oficina de Aduanas (CBP) | US$ 133.500 millones |
| Administración Trump | US$ 240.000 millones acumulados desde abril de 2025 |
La Corte Suprema no ordenó reembolsos automáticos, lo que deja la decisión en manos de la Corte de Comercio Internacional. Mientras tanto, cientos de empresas ya preparan solicitudes formales para recuperar lo pagado.
La respuesta de la Casa Blanca
El gobierno ha sostenido que devolver esas sumas sería “prácticamente imposible”, tanto por su magnitud como por la complejidad administrativa.
La administración también defendió que los ingresos arancelarios podían destinarse a:
- Reducir la deuda pública.
- Financiar devoluciones impositivas.
- Cubrir ayudas a agricultores afectados por represalias comerciales.
Incluso se llegó a plantear que los aranceles podrían sustituir parte de los impuestos sobre la renta.
Un efecto dominó global: el caso chileno como ejemplo
El fallo no solo afecta a Estados Unidos. Países con fuerte dependencia del mercado estadounidense —como Chile— siguen el caso con atención. Un arancel base de dos dígitos aplicado de manera transversal habría alterado precios, contratos y logística de exportación, especialmente en sectores como la minería.
La sentencia, por tanto, no solo corrige un exceso de poder presidencial: también redefine el costo de acceso al mercado estadounidense para buena parte del comercio global.
Un precedente que reordena la política comercial
El fallo devuelve al Congreso el control sobre la política arancelaria en tiempos de paz. Pero no cierra el conflicto:
- La Casa Blanca ha insinuado que buscará nuevas vías legales para reinstalar tarifas.
- La Corte de Comercio Internacional deberá decidir si procede la devolución de miles de millones.
- Empresas y gobiernos extranjeros recalculan riesgos y estrategias.
En un país donde la política comercial solía ser estable y predecible, el fallo abre una etapa marcada por la tensión entre poderes del Estado y por la redefinición del rol de Estados Unidos en el comercio global.

