El Pensador
  • Inicio
  • Opinión
  • Actualidad
  • Cultura(s)
  • Mundo Académico
  • Línea Editorial
    • Suscríbete a ElPensador.io
    • Comunícate con nosotros
  • LEX | Avisos Legales de ElPensador.io
  • Librería ElPensador.io
Lectura: Evaluación al Gobierno: mucho ruido y pocas nueces
Compartir
Cambiar tamaño de fuenteAa
El PensadorEl Pensador
  • Inicio
  • Opinión
  • Actualidad
  • Cultura(s)
  • Mundo Académico
  • Línea Editorial
  • LEX | Avisos Legales de ElPensador.io
  • Librería ElPensador.io
  • Inicio
  • Opinión
  • Actualidad
  • Cultura(s)
  • Mundo Académico
  • Línea Editorial
    • Suscríbete a ElPensador.io
    • Comunícate con nosotros
  • LEX | Avisos Legales de ElPensador.io
  • Librería ElPensador.io
Síganos
Opinión

Evaluación al Gobierno: mucho ruido y pocas nueces

Última actualización: 22 de abril de 2026 10:12 am
4 minutos de lectura
Compartir
shock kast gobierno
Compartir

Entre anuncios, tensiones y errores comunicacionales, el inicio del gobierno de Kast deja más dudas que certezas, en una ciudadanía que observa con distancia, preocupación y creciente escepticismo.

Por Ignacio Paz Palma.- Ha pasado poco más de un mes desde el inicio del gobierno de José Kast, y el periodo ha resultado, cuanto menos, extraño. El comienzo fue caótico: una seguidilla de anuncios, decretos y actitudes que dejan escaso margen para el análisis político. Del otro lado, la oposición no reacciona. O, al menos, no logra articularse como tal.

Más allá de esta práctica de inundar la agenda pública, está la percepción de la calle. Ahí emergen la decepción y la incredulidad; algunos se mantienen expectantes, mientras muchos otros expresan preocupación. Sin embargo, cuesta identificar apoyos claros a las medidas adoptadas hasta ahora. De pronto, pareciera que nadie votó por Kast.

El alza de los combustibles ha sido un golpe directo al bolsillo. Aunque se insista en sus eventuales beneficios futuros, es en el presente donde las familias sienten el impacto. Llegar a fin de mes se vuelve cada vez más difícil.

La percepción de desencuentro con la nueva administración puede tener un componente subjetivo; no obstante, las propias autoridades no contribuyen a disiparla. La vocera, Mara Sedini, exhibe un desempeño deficitario: comunica poco y, cuando lo hace, carece de claridad, argumentos y una lectura política del contexto nacional.

Por su parte, la ministra de Seguridad Pública, Trinidad Steinert, ha protagonizado polémicas de dudoso gusto, marcadas por episodios personales expuestos y apariciones erráticas ante la prensa. Su gestión pública parece diluirse entre explicaciones y controversias, más que en resultados concretos en materia de seguridad.

¿Y qué decir de Iván Poduje? Su actitud ha sido percibida como prepotente frente a las demandas de ciudadanos que requieren soluciones en materia de vivienda. Sus declaraciones —que incluyen descalificaciones e incluso invitaciones a abandonar el país— reflejan una preocupante falta de empatía y respeto.

Esa erosión del respeto parece expandirse en distintos frentes. Sin embargo, la respuesta no puede ser la violencia. Lo ocurrido con la ministra de Ciencias, Ximena Lincolao, en la Universidad Austral de Chile resulta inaceptable. Pensar distinto es parte del contrato social; no solo es legítimo, sino también necesario.

Como sociedad, debemos regirnos por principios básicos de convivencia, donde el diálogo y la tolerancia sean el punto de partida para entendernos. Así se construye un país sano, como el que —cabe suponer— la mayoría anhela.

Lo que ocurre en el espacio público refleja lo que somos. Hoy asistimos a una deriva hacia formas de violencia que van desde lo físico hasta lo discursivo.

Por lo mismo, las palabras importan. Cuando el presidente afirma que ha llegado a “romper” con el ciclo anterior, conviene encender las alertas. Lo construido durante las últimas décadas ha permitido consolidar un país relativamente estable y seguro, más allá de las críticas. Un discurso que sugiere refundación puede tensionar innecesariamente un proceso que, aunque imperfecto, ha sido continuo. Chile avanza —a veces más lento, otras más rápido—, pero no necesariamente requiere partir de cero. Hasta ahora, la narrativa oficial parece contener más ruido que sustancia.

Aún queda camino por recorrer. Pero es fundamental constituirnos como una sociedad que observa, reflexiona y opina. Es la única forma de exigir coherencia a quienes conducen el destino de Chile. Ojalá el rumbo termine siendo favorable para todos.

Ignacio Paz Palma es periodista y docente de la U. Central.

ETIQUETADO:gobiernoKast
Comparte este artículo
Facebook Whatsapp Whatsapp LinkedIn Reddit Telegram Threads Correo electrónico Copiar link
Compartir
Artículo anterior impuestos Bajar el impuesto corporativo no es un regalo a los ricos
Artículo siguiente sagrado Cuando lo sagrado se banaliza

Curiosidades de la Historia: El Amor en los tiempos de la Colonia

https://www.youtube.com/watch?v=kxkGkiVcd6I

Amalia Cuevas y Lucas Sáez: puro talento joven en el teatro nacional

https://youtu.be/UQGlu5iin-U?si=sVHk1ni5EX26AKf3

También podría gustarte

Opinión

Vencedores y vencidos en pandemia

4 minutos de lectura
ética idiotez estupidez licencia
Opinión

En Chile el modelo neoliberal no se ha movido un ápice

11 minutos de lectura
Opinión

La carta de Juan Guaidó a los venezolanos y sus consecuencias

4 minutos de lectura
Opinión

Consumo de alcohol y otras drogas en nuestras personas mayores

5 minutos de lectura
El Pensador
© El pensador io. Todos los derechos reservados, sitio web desarrollado por: Omninexo.
Welcome Back!

Sign in to your account

Username or Email Address
Password

¿Perdiste tu contraseña?