El Cardenal Chomali emplazó al Estado a erradicar la corrupción, señalando que sin instituciones íntegras no habrá escuelas sanas, empresas confiables ni calles seguras, en un país marcado por escándalos y desconfianza creciente.
Por Juan Medina Torres.- El Arzobispo de Santiago, Cardenal Fernando Chomalí, en su homilía del Te Deum ecuménico celebrado en la Catedral de Santiago, que contó con la presencia del Presidente de la República José Antonio Kast, ministros y diversas autoridades, advirtió que “el mal de todos los males es la corrupción, en todas sus formas y expresiones”, y la definió como un “verdadero cáncer que, si no se detiene a tiempo, nos traerá mal sobre mal”.
El Cardenal indicó que es “el tiempo de los grandes acuerdos y de los generosos consensos, porque en Chile existen altos niveles de corrupción, lo que genera aún más desconfianza
”Agregó además que “la corrupción corroe los cimientos de la sociedad, convirtiéndose en el enemigo número uno de Chile, porque abre la puerta al crimen organizado, a la delincuencia, al narcotráfico, a la trata de personas y a todo lo que impide crecer en paz como país. No habrá una sociedad sana, escuelas sanas, empresas sanas, calles tranquilas y niños jugando en las plazas si al interior del Estado hay signos de corrupción. Erradicarla es prioritario”.
La importancia que la Iglesia otorga a la corrupción
La relevancia que el Cardenal Chomali atribuye a la corrupción refleja la percepción ciudadana. Cerca del 80% de la población considera que existe alta corrupción en el país, como consecuencia de los casos de alto impacto conocidos en los últimos años, los cuales han contribuido a mermar la confianza en las instituciones, como los casos Audio, Convenios, la trama Bielorrusa y los casos de municipalidades, por nombrar algunos.
Qué se está haciendo
Si bien es cierto que los casos de corrupción solo salen a la luz mediante investigaciones y procesos judiciales, esto es en sí mismo una señal positiva de que la lucha contra la corrupción está funcionando.
Expertos señalan que el aumento de casos visibles responde también a una mayor capacidad de persecución y fiscalización por parte de la Fiscalía, de las instituciones de control y de los organismos autónomos, más que a una ausencia previa de la falta.
Es relevante destacar la independencia y autonomía del Ministerio Público en la investigación de delitos de corrupción, así como el rol del Consejo de Defensa del Estado, la labor de la Contraloría General de la República, y el trabajo de los medios de comunicación.
En los últimos meses, los tribunales de justicia han dictado medidas cautelares gravosas contra imputados de alta figuración pública. Aunque muchas de estas causas aún están en etapa de investigación o probatoria, es previsible que en el futuro se dicten condenas que impacten positivamente en la percepción de impunidad.
Un fenómeno en evolución
La corrupción es un fenómeno que evoluciona constantemente y adopta diversas formas, de acuerdo con factores históricos y sociales. Su presencia hoy nos llama a mantenernos en estado de alerta, como señala el Cardenal Chomali, porque la corrupción es una amenaza directa a la confianza pública y a la democracia.

