
Texto y croquis de Patricio Hales.- Dibujo en la luz roja lo principal, y completo el resto en mi casa.
La esquina de Mac Iver toma vida de paraguas. La ciudad se lava y brilla. Viendo el agua iluminando las hojas rojiamarillas de mi jardín, gozo con sentimiento de culpa mientras en este Santiago segregado donde otros se inundan, pasan frío, sufren anegamientos.
Los abusos empresariales que transforman los cortes de luz en inevitables, como si los inviernos fuesen un imprevisto de su negocio, son un sufrimiento que, por un rato borra, las desigualdades, porque no hay suministro eléctrico ni aquí ni allá por varias horas.
El mercado de los multifamily reúne 40.000 departamentos y opera en un vacío regulatorio deliberado,…
Tras trece años de camino, la pedagogía deja de ser técnica y se vuelve presencia:…
En plena sociedad digital, el populismo reaparece como respuesta emocional a un mundo sin certezas,…
La estupidez dejó de ser un accidente humano: hoy es un fenómeno moral, social y…
La estrechez de la caja fiscal revela un problema más profundo: una dirigencia que niega…
Las fallas estructurales del gobierno y la erosión del debate público muestran una crisis que…