
Por 24 votos contra 12 el Senado se pronunció por que el agua sea un bien nacional de uso público. El veto de los senadores de derecha (los Udis y RNs con Ossandones incluidos). Sin embargo, una vez más anularon el principio de mayoría, evidente en este caso. Según la actual Constitución, se necesitan 2/3 de los votos, es decir 29. Los 24 no fueron suficientes.
Ese es el problema institucional de Chile, del que no se ha podido (y unos cuantos no han querido) salir desde 1990: el veto de la minoría oligárquica sobre la mayoría democrática.
Por eso me pareció grave reiterar el error de 1989 en el reciente acuerdo constitucional: aceptar 2/3 para la toma de decisiones en cuestiones fundamentales. Debemos votar en abril por aprobar una nueva Constitución y elegir en octubre a los convencionales que la redactarán en 2021. Pero deberán hacerlo con la regla de los 2/3. ¿Incluirá la nueva constitución una norma que establezca que el agua es un bien nacional de uso público?
Espero que así sea, pero no será fácil, como en el resto de materias que atenten contra los intereses oligárquicos.
Gonzalo Martner
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