
Por Luis Jiménez .- La famosa fábula “Pedrito y el Lobo”, escrita por el griego Esopo, relata la vida de un pastorcillo mentiroso que para buscar atención miente sobre la aparición de un lobo, alertando a los lugareños, que, cansados de atender a sus vanas solicitudes de auxilio, terminaron por no acudir cuando realmente apareció y, así, terminó por comerse a parte de su rebaño.
Como buena fábula, queda una moraleja, y esta tiene que ver con la mentira: No mientas recurrentemente, porque cuando cuentes una verdad, no serás creíble para los demás, o no manipules las expectativas de las personas, porque sus emociones se volverán contra ti, tarde o temprano.
Esta moraleja podría aplicar al actual proceso político chileno, específicamente al de diseño y aprobación de una nueva carta magna, ya que ha surgido un fenómeno particular que va tomando cuerpo y se apodera lentamente de moros y cristianos. Estamos ante un arma o herramienta de gestión política, que, si bien no es nueva, es ahora masiva e intencionada: la mentira, o para ponerlo en clave postmoderna y tecnológica, las fake news (literalmente noticias falsas en castellano y que consiste en inventar una noticia y difundirla en redes sociales).
Rápidamente, una serie de tergiversaciones, bulos y noticias incompletas, comenzaron a apoderarse de las redes sociales que, para ser ecuánimes, vienen de distintos lados de la política. Sin embargo, es en la derecha donde se han vuelto más recurrentes, debido a que los cambios propuestos afectan con mayor fuerza a este sector político.
Como advierte Mario Desbordes, esta estrategia les haría perder legitimidad y credibilidad ante la ciudadanía, tratándolos de “tropa de ineptos” a través de Twitter, a propósito de un documental del rechazo que fue desacreditado por algunas personas entrevistadas y que acusaron manipulación.
Lejos de ser reguladas, al menos hasta ahora, las noticias falsas se tomarán la campaña. Por consiguiente, la pregunta es ¿rendirá electoralmente una noticia falsa cuando es develada como tal?
Dice el refrán popular que “se pilla antes al mentiroso que a un cojo”, aludiendo a las contradicciones e inexactitudes en que podrían caer las campañas, en la era del internet, la cual comenzó oficialmente este 6 de julio y que tendrá su punto más álgido entre el 5 de agosto y 1 de septiembre, cuando se desarrolle la franja televisiva.
Luis Jiménez Cepeda es académico de la Escuela de Gobierno y Comunicaciones de la Universidad Central
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