
Por Hugo Cox.- “El partido político que logre levantar un líder en que el 50 % sea Portales y el otro 50 % sea el Padre Hurtado”. Alfredo Mayol.
Esta frase nos invita a tener presente el Chile de ayer, especialmente cuando el presente se muestra brumoso y el futuro no está claro. El pasado nunca nos abandona. Tiene la capacidad de cambiar su figura y de producir una metamorfosis profunda.
Esto se debe a una combinación de factores históricos, políticos y sociales que no son demandas pasajeras, sino una tensión permanente en la vida del país.
Factores históricos y políticos que explican esta tensión
Chile, a lo largo de su historia, ha atravesado períodos de profunda inestabilidad y crisis, lo que ha generado una valoración histórica del orden como sinónimo de estabilidad y progreso.
La solidaridad surge como respuesta a las profundas desigualdades sociales y económicas que han marcado a Chile desde el siglo XIX.
Tensión y equilibrio
La exigencia permanente de ambos valores se manifiesta en una tensión constante en la sociedad chilena:
En resumen, la persistencia de estas demandas refleja una búsqueda de equilibrio: se requiere orden para asegurar la convivencia y la estabilidad, pero ese orden debe estar fundado en la solidaridad para ser legítimo y justo, abordando las profundas deudas sociales del país.
El pasado se cuela en el presente, y el futuro solo podrá ser asumido con un proyecto país que reconozca la tensión entre orden y solidaridad: el proyecto que logre dar con el 50 % de Portales y el otro 50 % del Padre Hurtado.
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