
Sr. Director
Si bien durante la pandemia se garantizó la atención de las enfermedades del Programa Auge, se debe considerar hoy que en este periodo de emergencia sanitaria quedaron relegadas muchas atenciones y control de las enfermedades crónicas no transmisibles y la línea oncológica. Se generaron vacíos importantes que empeoraron mucho las condiciones de personas en el tratamiento de enfermedades cardiovasculares, hipertensión o cánceres como el cervicouterino, por nombrar algunos. En ese aspecto, los recursos humanos para rehabilitación de pacientes que sobrevivieron al Covid deberán reconsiderarse una vez resuelta la pandemia.
Muchos pacientes quedaron con secuelas físicas y respiratorias que requieren rehabilitación. La prioridad ha sido mantener a la población protegida de la enfermedad, pero la necesidad de abordar sus secuelas y su tratamiento, es algo sobre lo que empezaremos a escuchar pronto. Se requerirán liderazgos importantes en la atención desde sus bases y, por eso, el valor que tendrán las enfermeras y los enfermeros mejor preparados/as para la intervención en salud mental, ciertos niveles de acompañamiento en psicoterapia, rehabilitación o el apoyo para el sector de la atención primaria y secundaria, serán capitales para un país desconfinado.
Atentamente
Roxana Krumell Campos
Enfermera, Magíster en Pedagogía Universitaria
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