Por Silvio Caiozzi.- El paisaje se oscurece y la densa niebla nos ha escondido a ese amigo chilote excepcional. También llueven lágrimas en los rincones del país donde más de alguien lo conoció y donde más de alguien sintió su afecto, su entrega y su apoyo fuera de todo interés. Somos muchos los corazones entristecidos que no podremos volver a participar de la amenas y profundas charlas de Renato Cárdenas.…