La disputa por el cable submarino entre Chile, China y Estados Unidos desató un conflicto que va mucho más allá de la diplomacia: pone en riesgo la Visa Waiver, enfría la cooperación en seguridad y obliga a Chile a navegar en medio de la rivalidad entre las dos mayores potencias del mundo.
Por Bernardo Javalquinto.- Imagina que Chile quiere construir una autopista de internet de gran escala: un cable submarino que conecte directamente Valparaíso con Hong Kong, China. Para Chile, esto representa una oportunidad estratégica para convertirse en un centro digital relevante en el Pacífico.
El problema es que Estados Unidos observa este proyecto con muy malos ojos. Para Washington, no se trata solo de un cable de internet, sino de una potencial puerta trasera que China podría utilizar para espionaje o para interferir en asuntos de seguridad regional, incluyendo a EEUU.
La administración de Donald Trump ha señalado que funcionarios chilenos habrían avanzado en este proyecto ignorando advertencias de seguridad provenientes de EE.UU.
Las consecuencias: ¿Qué implica esto para Chile?
Más allá del “impasse” diplomático con los ministros, las implicancias son profundas y afectan directamente a la ciudadanía.
- Amenaza a la Visa Waiver (el beneficio para viajar a EE.UU.)
Esta es la consecuencia más tangible para el ciudadano común. La Visa Waiver permite a los chilenos viajar a EE.UU. por turismo o negocios sin una visa tradicional, mediante un trámite en línea a través del sistema ESTA.
¿Qué dijo EE.UU.? El embajador estadounidense fue claro: “Si Chile quiere participar del programa Visa Waiver, debe asegurar todas las telecomunicaciones”.
Chile es el único país de Sudamérica que participa en este programa.
¿Qué significa esto?
Si Chile continúa con el proyecto del cable con China sin adoptar medidas que satisfagan las preocupaciones de EE.UU., podría producirse una suspensión del Visa Waiver. Esto afectaría a más de 300 mil chilenos que viajan cada año a EE.UU., quienes tendrían que volver al proceso tradicional de solicitar visa en la embajada.
- Chile en medio de una “guerra” geopolítica
Chile ha intentado históricamente mantener buenas relaciones con todos:
- Su principal socio comercial es China, que compra gran parte de su fruta y cobre.
- Su principal aliado histórico e inversor es Estados Unidos.
El conflicto por el cable está empujando a Chile a una situación incómoda: elegir entre dos potencias. El propio canciller chileno ha señalado que el país “no puede ni debe ser utilizado como territorio en disputa”.
La presión estadounidense se interpreta como una manifestación contemporánea de la Doctrina Monroe, que busca reafirmar la influencia de EE.UU. en América Latina y limitar el avance chino.
- Desconfianza y “enfriamiento” en la relación bilateral
Más allá del tema de las visas, EEUU ha expresado dudas sobre la capacidad de Chile para proteger datos sensibles. El embajador Bernadette Meehan (o Judd, según la fuente citada) mencionó que esto podría llevar a una revisión de todos los mecanismos de intercambio de información entre ambos países.
Esto podría afectar la cooperación en áreas como inteligencia, seguridad y comercio.
- Tensión en el cambio de gobierno
El momento es clave. Esto ocurre justo cuando Chile se prepara para un cambio de gobierno, con la llegada del presidente electo José Antonio Kast, quien es visto con mejores perspectivas por la administración Trump.
La medida contra el gobierno de Gabriel Boric también puede interpretarse como un mensaje político hacia la futura administración, incentivando una alineación más estrecha con las políticas estadounidenses desde el inicio.
En resumen, la revocación de visas a los ministros es solo la punta del iceberg.
El verdadero riesgo para Chile es quedar atrapado en el fuego cruzado entre las dos mayores potencias del mundo, lo que podría costarle beneficios concretos como la Visa Waiver y tensionar su relación comercial estratégica con China.

