
Foto de Ketut Subiyanto:
Por Luis Oro Tapia.- El realismo político sostiene que para que la paz sea duradera, después de una contienda, es indispensable que el vencedor incorpore al vencido como un interlocutor legítimo. Es la única manera de atenuar o de contener el espíritu de revancha.
Quienes no incorporan al vencido actúan inspirados por la lógica de la política del poder o bien por el idealismo político. Ambos son nocivos y construyen un orden político sobre arenas movedizas.
Dicho de otro modo: el vencedor debe actuar de acuerdo con el principio de la mayoría y no con el de la regla de la mayoría. Si no lo hace, se comporta como una facción, aunque los números estén de su lado, y el espíritu de revancha no tardará en destruir el frágil orden que construyó.
Con todo, la disposición a negociar —dicho de manera prosaica a transar— no sólo depende de los republicanos: también depende de los otros partidos.
Esa probabilidad en el caso de Chile tiene poco crédito por dos razones. Primero: porque las directivas de los partidos han levantado la retórica de las convicciones y ésta es un obstáculo que dificulta muchísimo cualquier negociación.
Segunda: porque las “barras bravas” probablemente acusarán, a poco andar, a sus dirigentes de traición.
A las directivas de los partidos y a sus respectivas hinchadas hay que recordarles que los partidos políticos, precisamente por ser tales, nunca tienen toda la razón y, además, que en política lo óptimo es enemigo de lo bueno.
Luis R. Oro Tapia es politólogo y académico de la U. Central
La democracia se sostiene en el respeto como cemento invisible: cuando se erosiona mediante posverdad,…
La Masonería enfrenta una disonancia sistémica: proclama valores humanistas y fraternales, pero su desconexión con…
La irrupción de la inteligencia artificial (IA) en el ámbito educativo exige redefinir la integridad…
La corrección de los precios GES marca un giro en la regulación del sistema privado…
El liderazgo del Capitán John H. Miller en Rescatando al soldado Ryan muestra cómo la…
El eventual nombramiento de Rodolfo Carter como ministro de Seguridad Pública abre un debate sobre…