El Pensador
  • Inicio
  • Opinión
  • Actualidad
  • Cultura(s)
  • Mundo Académico
  • Línea Editorial
    • Suscríbete a ElPensador.io
    • Comunícate con nosotros
  • LEX | Avisos Legales de ElPensador.io
  • Librería ElPensador.io
Lectura: Arquitectura digna, fenómenos preconstitucionales
Compartir
Cambiar tamaño de fuenteAa
El PensadorEl Pensador
  • Inicio
  • Opinión
  • Actualidad
  • Cultura(s)
  • Mundo Académico
  • Línea Editorial
  • LEX | Avisos Legales de ElPensador.io
  • Librería ElPensador.io
  • Inicio
  • Opinión
  • Actualidad
  • Cultura(s)
  • Mundo Académico
  • Línea Editorial
    • Suscríbete a ElPensador.io
    • Comunícate con nosotros
  • LEX | Avisos Legales de ElPensador.io
  • Librería ElPensador.io
Síganos
Mundo AcadémicoOpinión

Arquitectura digna, fenómenos preconstitucionales

Última actualización: 18 de julio de 2021 9:43 pm
3 minutos de lectura
Compartir
Compartir

Por Uwe Rohwedder.- Chile tiene muy buenos arquitectos, pero la buena arquitectura y los creativos diseños no llegan a la mayoría de los ciudadanos y ni hablar de lo que está sucediendo con nuestras ciudades a escala metropolitana o intermedia.

Un ejemplo podría ser el cordón precordillerano de Santiago, a lo largo de muchos kilómetros y pasando por varias comunas, aun se puede encontrar algo de bosque esclerófilo, flora nativa, parques naturales, algunos protegidos, pero vemos con vergüenza como el apetito inmobiliario sigue su avance y extensión sin planificación y menos cuidado por el frágil pero rico paisaje biodiverso.

Ese verdadero colchón vegetal y natural debiera ser una gran franja protegida para actividades recreativas y educativas, en lo principal una franja vigilante que nos proteja de fenómenos climáticos, deshielos, lluvias, aludes y permita oxigenar y ventilar los soleados veranos que además podrían constituir cordones de fuego y amenazar seriamente a quienes habitan en sus cercanías, en especial si no se planifica desde una mirada ecológica su crecimiento y ocupación.

Sigue siendo una esperanza que la nueva constitución incluya en forma responsable el crecimiento planificado como también permita un acceso mas igualitario a zonas que son ricas en paisajes y que de verdad pertenezcan a todas y todos, para cuidar ese pie de cerro tan lleno de situaciones naturales para el juego de los niños como para el paseo de adultos mayores, recordando el 8-80 que nos dice que los buenos lugares para vivir deben acoger tan bien a niños de ocho años, como a adultos de ochenta.

Estas líneas van como una alerta temprana para hacer conciencia para que estos paisajes constituyan zonas protegidas de la depredación, del cemento y de la mirada mezquina para entender que la naturaleza transformada constituye riesgos futuros. La zona antes descrita necesita de una mirada integral para que se resguarde con eco diseños las quebradas y los cursos de agua que dan vida y sostienen eso tan valioso que es el suelo.

Uwe Rohwedder es Arquitecto y Magíster en Pedagogía Universitaria

ETIQUETADO:arquitecturaciudadsociedadurbanismo
Comparte este artículo
Facebook Whatsapp Whatsapp LinkedIn Reddit Telegram Threads Correo electrónico Copiar link
Compartir
Artículo anterior Efectos del Covid-19 sobre el crecimiento económico de Chile
Artículo siguiente La muerte del ego coronado

Curiosidades de la Historia: El Amor en los tiempos de la Colonia

https://www.youtube.com/watch?v=kxkGkiVcd6I

Amalia Cuevas y Lucas Sáez: puro talento joven en el teatro nacional

https://youtu.be/UQGlu5iin-U?si=sVHk1ni5EX26AKf3

También podría gustarte

Opinión

Los 111 años del «hermano» Bernardo Leighton

7 minutos de lectura
Opinión

Las inconsistencias de la plurinacionalidad en la nueva Constitución

33 minutos de lectura
Cultura(s)Opinión

El día del Payador

10 minutos de lectura
Opinión

Las preguntas sobre el conflicto en la franja de gaza

4 minutos de lectura
El Pensador
© El pensador io. Todos los derechos reservados, sitio web desarrollado por: Omninexo.
Welcome Back!

Sign in to your account

Username or Email Address
Password

¿Perdiste tu contraseña?