La democracia se sostiene en el respeto como cemento invisible: cuando se erosiona mediante posverdad, cámaras de eco o ataques a la institucionalidad, se fractura la convivencia y se abre paso a la polarización. Pensadores como Sennett, Sartori, Nussbaum, Habermas y Margalit coinciden en que sin reconocimiento del otro, tolerancia, ética del diálogo y ausencia de humillación, el edificio democrático pierde legitimidad y se convierte en una estructura vacía.
Por Hugo Cox.- Es bueno preguntarse: ¿Es el respeto el “cemento” de la democracia? Esta es una metáfora que permite explicar el fenómeno. En una construcción, el cemento no es el ladrillo ni el diseño, sino lo que mantiene todo unido bajo presión. Cuando el respeto se pierde, la estructura democrática no se derrumba de inmediato, pero empieza a agrietarse hasta que cualquier choque externo puede derribarla.
Se debe analizar esta variable, ya que su pérdida es crítica.
El respeto como “reconocimiento del otro”
En democracia, el respeto no significa estar de acuerdo, sino aceptar la legitimidad del oponente.
- Sin respeto: el que piensa distinto es un “enemigo” que debe ser destruido.
- Con respeto: el que piensa distinto es un “adversario” con el que se debe negociar.
Cuando el respeto desaparece, la política deja de ser un ejercicio de persuasión y se convierte en una guerra cultural.
El efecto cascada de la pérdida de respeto
La erosión del respeto suele seguir un patrón que debilita las instituciones:
| Etapa | Manifestación | Consecuencia en la democracia |
| Polarización | Lenguaje ofensivo y etiquetas | Se rompe el diálogo ciudadano |
| Deshumanización | Se ignora la validez de las preocupaciones | Se justifica la exclusión |
| Deslegitimación | Se cuestionan las reglas del juego | Se pierde la confianza |
| Violencia | El respeto físico desaparece | Colapso del orden democrático |
¿Por qué es el “cemento”?
La democracia es, por definición, un sistema que gestiona el conflicto. Sin el cemento del respeto:
- Los acuerdos son imposibles: nadie cede ante alguien a quien no respeta.
- La tolerancia se agota: la convivencia en la diversidad requiere aceptar que no tenemos la verdad absoluta.
- Las minorías sufren: el respeto protege frente a la tiranía de la mayoría.
¿Cómo identificar esta pérdida hoy?
La pérdida del respeto en la vida democrática puede observarse a través de ciertos indicadores críticos. Uno de ellos es el uso de la posverdad, que consiste en mentir sobre el oponente para destruirlo moralmente, debilitando la confianza ciudadana. Otro es el efecto “cámara de eco”, propio de las redes sociales, donde solo se escucha a quienes confirman nuestras creencias, aumentando el desprecio hacia lo externo y reforzando la polarización. Finalmente, el ataque a la institucionalidad ocurre cuando el respeto a las leyes se subordina al beneficio personal o de grupo, erosionando la legitimidad del sistema democrático.
Diversos pensadores han reflexionado sobre el papel del respeto en la democracia:
- Richard Sennett sostiene que el respeto es el lazo social que permite la colaboración entre personas desiguales, funcionando como puente de reconocimiento mutuo.
- Giovanni Sartori explica que el respeto se manifiesta como tolerancia; sin ella, el pluralismo muere y es reemplazado por el monismo, una sola visión impuesta.
- Martha Nussbaum (press.princeton.edu) (press.princeton.edu in Bing) advierte que el miedo erosiona el respeto y convierte al otro en amenaza, generando polarización destructiva.
- Jürgen Habermas plantea que la democracia requiere consenso racional y respeto a las reglas del diálogo; sin reconocimiento del otro, se rompe la ética comunicativa.
- Avishai Margalit define una sociedad decente como aquella que no humilla a sus ciudadanos; la pérdida de respeto, entendida como humillación, rompe el contrato social antes incluso que una crisis económica.
Así, entonces, el respeto funciona como el “cemento” de la democracia: sin él, las instituciones se agrietan, el pluralismo se debilita y la convivencia se transforma en confrontación.
Reflexión final
Si entendemos la democracia como un edificio, las leyes son los planos y las instituciones los ladrillos, pero el respeto mutuo es la mezcla que evita que los ladrillos se pulvericen. Sin respeto, la democracia es solo una cáscara vacía de procedimientos sin alma.
Estos elementos están presentes en Estados Unidos, Argentina, países de Centroamérica y varios de Europa como Hungría y España.
Chile no es la excepción. La erosión de la democracia a través de la pérdida del respeto no es solo un fenómeno de “malos modales”, sino un proceso profundo de deslegitimación institucional y polarización afectiva. Estudios recientes de la Universidad de Chile, el COES y el PNUD muestran que cuando el respeto desaparece, el sistema político deja de procesar conflictos y se convierte en confrontación.
Factores de erosión en Chile:
| Factor de erosión | Manifestación en Chile | Consecuencia democrática |
| Polarización afectiva | Desprecio mutuo entre bloques políticos | Bloqueo legislativo y parálisis de reformas |
| Desinformación | Ataque a la verdad del adversario | Pérdida del piso común de la realidad |
| Deslegitimación | Ataque a jueces, policías y políticos | Surgimiento de liderazgos populistas |
En síntesis, la pérdida del respeto, que es el cemento de la democracia, marca el inicio de su fin. Es el momento en que el país debe reaccionar, levantar programas realistas y construir un relato que apele al sentido común y al proyecto colectivo de nación.

