Mundo Académico

Las designaciones pendientes en el Tribunal Constitucional

Este año empieza con diversas tareas pendientes. Una de ellas dice relación con las designaciones pendientes en el Tribunal Constitucional (TC). Emilio Oñate Vera, abogado y académico Universidad Central, aborda la ausencia de ministros titulares del TC y cómo eso afecta a la institución.

Por Emilio Oñate Vera – Se acerca un nuevo año y el Tribunal Constitucional hace casi dos que no designa integrantes titulares en reemplazo de los exministros Gonzalo García y Juan José Romero. Esta indefinición resulta aún más compleja si en unas semanas más terminarán su periodo otros dos ministros titulares.

Recordemos que el quórum mínimo para sesionar de esta judicatura es de 8 integrantes, por lo que, sin estas designaciones, el TC quedaría con 6 ministros titulares y dos suplentes, es decir, en el límite para resolver controversias propias de la Carta Política

Es verdad que, en esta suerte de intoxicación constitucional de la que todos formamos parte en los últimos años, especialmente en el primer proceso constituyente, fuimos testigos de los cuestionamientos y recriminaciones internas y externas sufridas, muchas veces con razón, por esa instancia jurisdiccional, sin embargo, nada justifica que una Institución como ésta no pueda funcionar de manera regular.

Ver también:

¿Qué explica esta situación?, a mi entender son múltiples las razones, pero dos me parecen importantes de destacar. La primera deriva del sistema político y la polarización y atomización en la que se encuentra nuestro Congreso Nacional, dos de las vacantes a llenar deben ser resueltas por la Cámara de Diputados y las otras dos por el Senado.

En este escenario de falta de cohesión y desafección, con cerca de 20 colectividades políticas representadas en el parlamento, resulta casi imposible consensuar nombres que integren el Tribunal. La segunda, tal vez más prosaica pero no menos importante, es la remuneración y condiciones para ejercer el cargo de ministro constitucional, donde incluso antes de ejercer, en el proceso de postulación, existe una fuerte controversia y escrutinio público hacia los interesados.

Lamentablemente los fallidos procesos constitucionales hubieran sido una extraordinaria oportunidad para avanzar en mejorar el sistema político y facilitar las designaciones e integraciones de la judicatura constitucional. El tiempo dirá si esa oportunidad vuelve o no a producirse.

Cristóbal Cox

Entradas recientes

Comunicación de las ideologías

Las ideologías no surgen en el vacío: se construyen y se sostienen a través de…

1 día hace

Inversión pública ante las proyecciones 2026 en materia social

La inversión en el presupuesto público refleja las prioridades de un país: más allá de…

1 día hace

¿Hablamos inglés? ¿O solo creemos que lo hablamos?

El uso cotidiano de anglicismos nos da la ilusión de dominar el inglés, pero la…

1 día hace

El tiempo: un recurso desigual

El tiempo no es solo un recurso individual: su distribución desigual impacta directamente en la…

1 día hace

Democracia “perdida”, petróleo en disputa: el doble estándar del PC

La sinceridad de Camila Vallejo expuso la contradicción del PC: mientras reconoce el colapso democrático…

3 días hace

Distopía organizacional: la administración informal del poder

El Pituto, lejos de ser una anomalía cultural, funciona como un dispositivo de distopía que…

3 días hace