Opinión

El presupuesto y la política del enemigo

Más que un instrumento contable, el presupuesto nacional expresa las prioridades políticas, sociales y éticas de un gobierno. En medio de la discusión sobre recortes y asignaciones de recursos, surge una reflexión sobre la polarización, la construcción del enemigo y los riesgos que enfrenta la democracia cuando el enfrentamiento ideológico desplaza al diálogo y la búsqueda de consensos.

Por Hugo Cox.- A propósito de la discusión del presupuesto, es necesario hacerse la siguiente pregunta: ¿cuál es el sentido del presupuesto en un país?

La respuesta es que no es un mero documento contable ni una lista de sumas y restas; en su sentido más profundo, es el reflejo ético, político y estratégico de una sociedad. Representa la traducción concreta de las promesas de un gobierno en acciones reales, revelando qué y a quiénes valora realmente un Estado.

El significado profundo del presupuesto nacional se sostiene en cuatro dimensiones esenciales:

  1. Es la verdadera declaración de prioridades e ideología

El discurso de un gobernante puede prometer educación, salud o seguridad, pero el presupuesto es donde habita la verdad. Si un gobierno afirma que la educación es su prioridad, pero asigna la mayoría de los recursos al pago de la deuda o al gasto militar, el presupuesto revela la prioridad real. El dinero público muestra el mapa moral de la gestión.

  1. Es un pacto social y redistributivo

El presupuesto encarna el contrato entre los ciudadanos y el Estado. Define:

  • Quiénes pagan: a través de la estructura tributaria (quién aporta más y quién menos).
  • Quiénes reciben: a través del gasto público y los subsidios (cómo se distribuye la riqueza común).

En su nivel más humano, es la herramienta fundamental para garantizar derechos básicos, reducir la brecha de desigualdad y proteger a los sectores más vulnerables.

  1. Es la hoja de ruta para el desarrollo futuro

Un presupuesto nacional decide si un país vive al día o invierte en su mañana. La proporción asignada a ciencia, tecnología, infraestructura, transición energética y formación de capital humano determina si la nación ganará competitividad y soberanía con los años o si quedará rezagada en la economía global.

  1. Es la garantía de estabilidad y soberanía

Manejar el presupuesto con responsabilidad fiscal evita crisis de hiperinflación, devaluación o endeudamiento insostenible. Un presupuesto equilibrado protege la autonomía del país frente a acreedores externos o mercados internacionales, resguardando el bienestar de las futuras generaciones.

En síntesis, el presupuesto es:

Dimensión Significado profundo
Ética y política Transforma las palabras en hechos; muestra la escala de valores del Estado.
Social Actúa como el principal instrumento de justicia redistributiva y equidad.
Estratégica Define la visión de desarrollo del país a 10, 20 o 30 años.
Democrática Representa la fiscalización ciudadana sobre el uso del patrimonio común.

El actual presupuesto presentado revela la dimensión ideológica del Gobierno. Las rebajas presupuestarias en las áreas sociales y la solicitud de mayor endeudamiento revelan cuáles son sus reales intereses, más allá de los discursos y declaraciones. El presupuesto encierra lo que realmente el Gobierno quiere y hacia dónde van sus caminos.

El documento ha desnudado una serie de vectores que generan una crisis que se puede dibujar (Mayol): suprimir la entrega de computadores a los cursos de séptimo año en las escuelas públicas, en las que estudian los sectores más carenciados de la sociedad y los menos informados, que están entre quienes fueron a votar por la obligatoriedad del acto y que votaron presumiblemente por el actual Gobierno; o la eliminación de PRODEMU, que capacita a mujeres del ámbito rural; o rebajar ostensiblemente el financiamiento de la Ley Ricarte Soto, que ayudaba al tratamiento mediante la compra de fármacos de alto valor y que beneficia a sectores medios y bajos. Así como esos, hay otros recortes que afectan a un alto porcentaje de personas con nombre y apellido.

Este documento presupuestario, de acuerdo con los antecedentes de los cuales se dispone, lleva al país a una disputa de dos mundos que no conversan. El presupuesto encierra la lucha contra un enemigo, polarizando al país.

De aquí surge una segunda pregunta: ¿por qué los extremos necesitan de un enemigo?

La necesidad de un «enemigo» en los extremos políticos —tanto de ultraderecha como de ultraizquierda— es uno de los patrones más analizados por la historia, la sociología y la filosofía política. Lejos de ser un mero accidente o una estrategia electoral pasajera, la existencia de un adversario antagónico es una necesidad estructural e ideológica indispensable para la supervivencia de estas facciones.

  1. La premisa teórica: la política del «amigo-enemigo»

En la teoría política moderna, el filósofo y jurista alemán Carl Schmitt formuló la idea de que la esencia de «lo político» no radica en la búsqueda del consenso ni en el debate parlamentario, sino en la capacidad de distinguir claramente entre el amigo y el enemigo.

Para los extremismos, la política se concibe como una lucha existencial de suma cero: no se trata de convencer o negociar con un rival democrático, sino de derrotar a un adversario que representa una amenaza para la supervivencia o el futuro del colectivo.

  1. Fundamentos ideológicos históricos

Aunque ambas posturas utilizan la figura del enemigo con dinámicas similares, la definen a partir de relatos fundacionales distintos:

La ultraizquierda: el enemigo estructural y la lucha de clases

Marco teórico: basado en el materialismo histórico y en una lectura rígida de la lucha de clases de Karl Marx, la ultraizquierda presupone que la historia avanza únicamente mediante el conflicto entre opresores y oprimidos.

Enemigo: el capitalismo, la burguesía, el imperialismo o las instituciones «burguesas».

Por qué lo necesitan: sin un opresor claramente identificado, la narrativa de la «revolución inevitable» y la necesidad de derrocar el sistema pierden su sentido. El enemigo justifica la acción directa, la ruptura de la legalidad institucional y la centralización del poder revolucionario.

La ultraderecha: el enemigo existencial y la amenaza identitaria

Marco teórico: basado en visiones orgánicas, exclusivistas o nacionalistas de la sociedad, la ultraderecha concibe a la comunidad (la nación, la raza, la tradición o la religión) como un cuerpo que debe ser protegido de la contaminación o el colapso.

Enemigo: los inmigrantes, las minorías, las élites globalistas, «el enemigo interno» o ideologías externas que amenazan la cohesión.

Por qué lo necesitan: la ideología de ultraderecha se activa principalmente ante el miedo a la descomposición cultural o demográfica. El enemigo externo o interno genera una percepción de crisis inminente que justifica el autoritarismo, el retorno al orden tradicional y la suspensión de garantías.

  1. Funciones sociológicas y psicológicas del enemigo

A nivel táctico e histórico, recurrir a la figura del enemigo cumple cuatro funciones esenciales para los grupos extremistas:

  • Cohesión e identidad del grupo: nada une más a un colectivo fragmentado que un peligro común. Definir con claridad quiénes son «ellos» (el enemigo) permite articular de forma inmediata quiénes somos «nosotros» (el grupo empoderado).
  • Causas complejas frente a respuestas simples: los problemas socioeconómicos modernos (desigualdad, globalización, automatización, pérdida de empleo) son multifactoriales y difíciles de resolver. La figura del enemigo ofrece una narrativa sencilla de entender: la culpa no es del sistema o de la coyuntura, sino de un culpable malicioso (los millonarios, los migrantes, las élites opresoras).
  • Justificación de métodos coercitivos: al enmarcar la lucha como un conflicto existencial («si ellos ganan, nosotros desaparecemos»), se legitima el uso de la violencia, la censura, el puritanismo ideológico y la eliminación de contrapesos democráticos.
  • Disciplinamiento interno: la presencia del enemigo permite purgar la disidencia interna. Cualquier crítica dentro del propio movimiento es calificada inmediatamente como «traición», «moderación débil» o «complicidad con el enemigo».
  1. La paradoja de la dependencia mutua

Históricamente, los extremos políticos terminan alimentándose recíprocamente en lo que se conoce como polarización política simétrica: la radicalización de la ultraizquierda sirve a la ultraderecha como prueba de que la sociedad está al borde del caos y necesita una «mano dura».

El ascenso de la ultraderecha sirve a la ultraizquierda como confirmación de que la democracia liberal es incapaz de detener al «fascismo» y que la única vía es la confrontación.

Ambas corrientes necesitan que la alternativa moderada o centrada fracase, ya que la moderación y el consenso disuelven la lógica del conflicto sobre la cual erigen su discurso.

En síntesis, estamos ante un escenario complejo en América Latina y en Chile en especial.

Es necesario defender la democracia, ya que la libertad permite la creación y la libre circulación de ideas permite el desarrollo de un país. La pérdida de la democracia es ir hacia una dictadura que en Chile fue atroz: detenidos desaparecidos, pérdida de la libertad, persecución de las ideas, entre otras cosas.

Alvaro Medina

Compartir
Publicado por
Alvaro Medina

Entradas recientes

Cuando la Plaza de Armas se convirtió en campo de batalla

El 1 de abril de 1811, un levantamiento militar encabezado por el coronel español Tomás…

4 horas hace

Teatro: Un enemigo del Pueblo, con Tiburón + Don´t Look Up

La adaptación chilena de la obra de teatro de Henrik Ibsen, dirigida por Alexandra von…

5 horas hace

Sofía Troncoso: entre Eros y Tánatos

En su segunda novela, "Lo que mata es la humedad", la escritora Sofía Troncoso explora…

5 horas hace

El Autómata del Prompt

La inteligencia artificial promete simplificar nuestras vidas, pero su uso indiscriminado también plantea interrogantes sobre…

5 horas hace

El Niño 2026-2027: una alerta para la salud pública en Chile

El posible fortalecimiento del fenómeno de El Niño durante 2026 y 2027 plantea desafíos que…

8 horas hace

Yo elijo mi PC: apagar la pantalla a 96 mil niños

La eventual eliminación del programa «Yo elijo mi PC» en el Presupuesto 2027 amenaza con…

8 horas hace