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Gobierno, juventud y Shakespeare

El columnista Hugo Cox analiza las semejanzas entre Romeo y Julieta, de Shakespeare, y las condiciones de postmodernidad del gobierno de Boric en las actuales contingencias de crisis. 

Por Hugo Cox.- “Si este callejón se estrecha, es probable que el gobierno tenga que volver a retroceder, siguiendo esos pasos para adelante y para atrás, para un costado y el otro, esos juegos de cintura y firuletes que ya son familiares y quizás le hacen sentirse bien consigo mismo, aunque el país no lo aprecie tanto. En el siglo XX, estas habrían sido denunciadas como graves renuncias ideológicas. Pero estamos en el XXI, y Boric es el primer Presidente posmoderno que ha gobernado Chile, el primero que puede construir un discurso con retazos de teoría política, literatura y citas autor reflexivas, el primero para el cual la jerarquía de las cosas es oscilante, incierta y tan, tan opinable, que bien puede haber una alternativa, ahora o mañana” (Ascanio Cavallo).

Lo anterior nos remite a la obra shakespeariana -que es un reflejo de la historia de Inglaterra- de la que se pueden sacar muchas lecciones. Por ejemplo:

Ver también:

«Romeo y Julieta» es una obra de teatro escrita por William Shakespeare en el siglo XVI. Si bien la trama se centra en una historia de amor trágica entre dos jóvenes de familias enemistadas, también se puede analizar desde una perspectiva política y social, reflejando el contexto de la época en la que fue escrita.

Shakespeare y gobiernoEn ese momento, Inglaterra estaba experimentando importantes tensiones políticas y sociales. El país estaba dividido por conflictos religiosos, luchas de poder y diferencias sociales. Estas tensiones y conflictos se pueden ver reflejados en «Romeo y Julieta» de varias maneras:

  • Enfrentamientos entre familias: La rivalidad entre las familias Montesco y Capuleto en la obra puede interpretarse como una representación simbólica de los conflictos y rivalidades entre diferentes grupos o facciones políticas de la época. Shakespeare aprovechó esta rivalidad para explorar las consecuencias destructivas de la violencia y el odio irracional.
  • Los conflictos generacionales: En la obra, los jóvenes Romeo y Julieta representan una nueva generación que busca liberarse de las restricciones impuestas por las generaciones anteriores. Esta dinámica puede interpretarse como una crítica a las estructuras tradicionales de poder y autoridad que existían en la sociedad de la época, pero es tal el narcisismo y hedonismo que no toman en cuenta las condiciones en que están y desencadenan la tragedia.
  • El papel de la religión: Aunque no se aborda directamente en la obra, el contexto histórico de la época incluía la Reforma Protestante y la Contrarreforma Católica. Estos conflictos religiosos subyacentes pueden influir en la forma en que los personajes y las familias interactúan entre sí.

Si bien «Romeo y Julieta» es principalmente conocida por ser una historia de amor trágica, también se puede apreciar como una obra que refleja las tensiones y conflictos sociales y políticos de su tiempo.

La habilidad de Shakespeare para abordar temas universales y su capacidad para entrelazarlos con el contexto histórico es una de las razones por las que sus obras siguen siendo relevantes y apreciadas en la actualidad.

Por otra parte, Carlo Ginzburg, estudioso de la microhistoria, sostiene que:

“El miedo está siempre disponible. La cuestión es quién lo usa. Se crea y luego se cree en lo creado. Es una frase maravillosa de Tácito que se encuentra en muchos otros pensadores”.

El miedo genera poder y Nietzsche piensa que sobre verdad y mentira, la verdad no existe. Existe el poder, que se crea desde el miedo.

Antonio Gramsci en sus Cuadernos de la Cárcel -que escribió encerrado en una prisión fascista- apuntó dos estrategias, la guerra de movimiento y la de posición: atacar o atrincherarse.

Él se atrinchera cuando distingue entre cultura hegemónica y subalterna para esquivar la censura fascista. Si hubiera hablado de proletariado en lugar de cultura subalterna, no hubiera sido tan traducido. Desde aquí arranca una forma de comunicar que siempre debe ser deconstruida.

Énfasis en la subjetividad y la construcción social

Los líderes posmodernos reconocen que nuestras experiencias y percepciones están influenciadas por factores sociales, culturales e históricos. Consideran que la verdad y la realidad son construcciones subjetivas, y tienen en cuenta diferentes puntos de vista al tomar decisiones.

Varias de las complejidades que ha debido enfrentar el gobierno se han relacionado con la dificultad de sus equipos para anticipar correctamente escenarios políticos y sociales, como por ejemplo el viaje a la Araucanía recién asumido el gobierno; la mala lectura que descolocó a La Moneda en el plebiscito de salida y que no le ha permitido dimensionar el giro de tendencias en la sociedad (hoy prevalecen seguridad, empleo y salud, según sondeos recientes); otro conflicto es la falta de rigurosidad en la gestión (ejemplo es lo ocurrido con el subsecretario de redes del Minsal).

En síntesis, demoraron en asumir la importancia que adquiere en la ciudadanía el tema de seguridad pública; demoraron en comprender la importancia tanto subjetiva como objetiva para la población; lo mismo ocurre con la migración y le está pasando lo mismo con el tema del crecimiento y el empleo.

En el mundo del Frente Amplio están aún anclados en la importancia de los temas de nicho. En síntesis, la gente percibe al gobierno totalmente desacoplado de las nuevas realidades que emergen con fuerza, y el gobierno olvida que la política no es solo voluntarismo.