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Innovación y Transferencia Tecnológica

El avance en ciencias o tecnologías es importante para el desarrollo de la sociedad, y en Chile el concurso de InES para proyectos cumple un rol importante para ello. Con él se promueve el conocimiento e innovación en la sociedad, cuestión que aborda Felipe Guevara.

Por Felipe Guevara – Durante el fin de este año 2023 comienzan desde distintas instituciones, a ejecutarse diversos proyectos InES I+D de ANID. En este sentido, emerge nuevamente una reflexión sobre el rol de las instituciones de educación superior, y en específico de las universidades, en el fomento de la innovación y la transferencia tecnológica, no sólo como un beneficio institucional, sino como un propulsor del desarrollo regional y nacional.

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Chile, como país, se encuentra en un momento crítico en el que la dependencia de sus tradicionales pilares económicos ya no basta. Aquí es donde la innovación y la transferencia tecnológica, lideradas por entidades de educación superior, se convierten en los nuevos motores de un desarrollo sostenible y diversificado.

InnovaciónLa universidad no debiera observarse únicamente como un recinto productor de conocimientos y teorías: Las casas de estudios son también un espacio de experimentación, desarrollo e innovación donde se gestan ideas que transformarán nuestras sociedades. En este contexto, las universidades se posicionan como un puente entre el conocimiento académico y las necesidades del sector productivo y social.

El impacto de proyectos InES I+D, como el proyecto INID230005 que adjudicó la Universidad Central de Chile, debe traspasar las fronteras de la institución. Al enfocarse en capacidades institucionales para la innovación basada en investigación y desarrollo, se deben abrir puertas hacia una interacción más significativa con el entorno. Las universidades, al fin y al cabo, deben ser vistas como aliadas estratégicas en el desarrollo regional, capaces de generar un “efecto dominó” en las economías locales y, por ende, en la economía nacional.

Con proyectos como estos, la transferencia tecnológica debe dejar de ser un concepto abstracto, materializándose en soluciones concretas que atienden a desafíos locales y globales.

Finalmente, estos proyectos no solo son un logro para las universidades que lo adjudican, sino un llamado a todas las instituciones universitarias del país para abrazar este rol activo en la innovación y transferencia tecnológica. El camino hacia un Chile más innovador y tecnológicamente avanzado es un esfuerzo colectivo, donde cada universidad, empresa, y organismo gubernamental juega un papel fundamental.