Opinión

La conducta de Donald Trump y el contexto internacional

El error de Trump está en estimar que su gobierno, por la sola posición de poder de EEUU, puede tener una conducta autárquica, imponiendo sus criterios unilateralmente y prescindiendo de la cooperación con otros Estados, analiza el académico Edgardo Riveros.

Por Edgardo Riveros Marín.- Detrás de conducta de Donald Trump está su noción rígida de soberanía que le impide entender que un país, por poderoso que sea, requiere de la relación con otros estados bajo principios y reglas mutuamente aceptadas.

Esta posición es una proyección de su personalidad avasalladora que conlleva como efecto que no admita, en lo interno, ajustarse a las normas que la sociedad estadounidense ha consensuado a través de su historia democrática.

Ver también:
El proteccionismo de Trump y la recesión de 1929

Los efectos de esta conducta no traen para el país norteamericano efectos positivos. En el ámbito interno se crean tensiones institucionales, porque una democracia funciona con pesos y contrapesos a través de una relación respetuosa entre los diversos poderes que estructuran el Estado. Ya se observa como se está fraguando dicha tensión con los sectores judicial y legislativo.

El uso descontrolado de las órdenes ejecutivas, que no es otra cosa que gobernar por decreto, está invadiendo facultades del Poder Legislativo. Por otra parte, la adopción de medidas administrativas, que lesionan derechos fundamentales de las personas, abruptamente implementadas para evitar legítimos recursos ante la justicia, trae consigo evidente lesión de las facultades de los tribunales.

En el plano externo es evidente el desprecio por principios y reglas que ordenen la relación con los demás actores que forman parte de la comunidad internacional.

Su error está en estimar que su gobierno, por la sola posición de poder de Estados Unidos, puede tener una conducta autárquica, imponiendo sus criterios unilateralmente y prescindiendo de la cooperación con otros Estados y en las organizaciones que estructuran la comunidad de Naciones. La evidencia demuestra lo contrario, ningún Estado, por poderoso que sea, está en condiciones de actuar en solitario en el mundo de hoy con los desafíos de diversa naturaleza que se presentan. Esto ya lo está percibiendo el gobernante estadounidense, debiendo modificar o postergar algunas medidas que había anunciado con estridencia.

Edgardo Riveros Marín es ex subsecretario RREE y académico de la U. Central

 

Alvaro Medina

Entradas recientes

Crisis del cine: una confusión tras otra

El cineasta Edgardo Viereck se toma de la premiación de los Oscar a “Una batalla…

1 hora hace

Estrategia global de EEUU: ¿un historial de convertir aliados naturales en enemigos?

Reflexiones sobre qué países deberían ser aliados naturales de EEUU pero que, de alguna manera,…

1 hora hace

América Latina ante el ajedrez mundial

Mientras la hegemonía del Centro mundial se debilita, América Latina emerge como territorio codiciado por…

2 horas hace

Wittgenstein y la Partitura de la Inclusión: Más allá del Dogma Educativo

Wittgenstein muestra una pedagogía que escucha la música del alumno y genera un espacio de…

2 horas hace

Habermas: la última voz de la razón pública

La obra de Jürgen Habermas redefinió la comprensión moderna de la democracia, la racionalidad y…

3 días hace

La irresponsabilidad fiscal de Boric

El cierre fiscal del gobierno de Gabriel Boric dejó déficit estructural muy por sobre la…

3 días hace