
Señor Director:
Sea cual sea el próximo gobierno, deberá afrontar el desafío de reducir el desempleo. Éste ha sido afectado por múltiples factores: un menor crecimiento internacional, la irrupción desbordante de la inteligencia artificial, la permisología y, en el plano interno, los aumentos del salario mínimo, la reforma de las 40 horas laborales y las mayores contribuciones impuestas por la reforma previsional.
Aunque estas últimas medidas se implementen de forma gradual, generan costos crecientes para las empresas pequeñas, que son menos complejas industrialmente y más intensivas en mano de obra. La economía aún no converge hacia un estadio productivo más denso que permita absorber simultáneamente todas estas reformas, lo que merma la viabilidad de muchas pymes y, en consecuencia, afecta negativamente al empleo. Si el crecimiento económico no se reactiva de manera significativa, este problema se agudizará y se convertirá en un lastre para la próxima administración.
Francisco Castañeda
Economista y académico de la U.Central
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