Mundo Académico

Necesaria reforma al financiamiento electoral

El gasto en campañas electorales ha crecido de manera sostenida y, en tiempos de restricciones presupuestarias, es fundamental garantizar que cada peso invertido en el proceso electoral genere un verdadero valor añadido a nuestra democracia, afirma el académico Marco Moreno.

Por Marco Moreno.- En estos días, el Congreso está debatiendo un proyecto que busca ajustar el aporte fiscal a candidatos y partidos por voto en elecciones.

Esta iniciativa ha suscitado un intenso debate público. Cuando se legisló en distintos momentos sobre el financiamiento público de la política, se hizo en contextos muy distintos al actual. Teníamos una suerte de voto voluntario en la práctica (con inscripción en el padrón electoral y poca eficacia para sancionar a infractores que no acudían a votar) y luego en la forma en 2012.

Se indexó un monto de devolución por voto al valor de la UF y teníamos una inflación que no implicaba amenaza. El regreso del flagelo de la inflación sumado al cambio de reglas electorales (por reposición del voto obligatorio) obliga a revisar el financiamiento electoral.

Ver también:
¿La corrupción no tiene solución en las municipalidades?
La contaminación política

Uno de los principales argumentos a favor de esta reforma es la búsqueda de una mayor eficiencia en el uso de los recursos públicos. El gasto en campañas electorales ha crecido de manera sostenida y, en tiempos de restricciones presupuestarias, es fundamental garantizar que cada peso invertido en el proceso electoral genere un verdadero valor añadido a nuestra democracia.

El vínculo entre dinero y política es otro aspecto que esta reforma busca abordar. La dependencia excesiva de grandes sumas de dinero para financiar campañas puede desvirtuar el proceso democrático. Menores aportes fiscales podrían incentivar un mayor acercamiento entre los políticos y sus votantes, promoviendo una política más centrada en el contacto directo y el diálogo. Además, serviría para desincentivaría las “pymes electorales” y aventuras de los independientes.

Asimismo, la reforma podría fomentar una mayor participación ciudadana en el proceso de financiamiento electoral. Este proceso puede mejorar la percepción de legitimidad y representatividad de las campañas, generando un mayor compromiso ciudadano con el sistema democrático.

La sostenibilidad financiera del sistema político es también un argumento importante. En un contexto de restricciones presupuestarias y demandas crecientes en áreas como la salud, la educación y la seguridad, es esencial que los recursos públicos se asignen de manera eficiente.

En definitiva, la necesaria reforma del financiamiento electoral en Chile es una necesidad urgente para mejorar la eficiencia, transparencia y equidad de nuestro sistema democrático.

Marco Moreno es académico de la U. Central

Alvaro Medina

Entradas recientes

Corrupción: ¿Cuándo nos fuimos al carajo?

Miguel Mendoza revisa los principales casos de corrupción recientes que revelan cómo la crisis institucional…

1 día hace

Chile en el espejo: democracia y sociedad en crisis

Hugo Cox analiza cómo la polarización, la fragilidad institucional y la descomposición del tejido social…

1 día hace

Ética, autenticidad y empatía: el desafío del marketing digital

La era del escepticismo digital redefine la comunicación: la autenticidad, la ética y la lectura…

2 días hace

¿Se puede superar la cultura del «pituto»?

El pituto, práctica arraigada en la cultura chilena, tensiona la meritocracia y la transparencia en…

2 días hace

El pesebre ante la sombra de la intolerancia salvaje

Una ola de tensiones simbólicas recorre Europa: entre la hospitalidad que define su tradición y…

1 semana hace

Boric vs. Kast: la campaña que se tragó a Jara

Una campaña atrapada entre la ortodoxia del PC, la sombra de Boric y un país…

1 semana hace