
Por Nassib Segovia.- En cualquier organización moderna, la gestión de marketing opera dentro de un ciclo continuo compuesto por análisis, planificación, ejecución y control. Aunque estas etapas conviven y se retroalimentan, la literatura y la práctica gerencial suelen privilegiar las dos primeras, relegando el control a un papel secundario. Sin embargo, sin mecanismos de supervisión y evaluación, incluso las estrategias mejor diseñadas pueden perder dirección, desalinearse con el entorno competitivo o dejar de generar valor.
El control no es solo una fase técnica del proceso de marketing; es un principio de gestión que permite determinar qué acciones funcionan, cuáles requieren ajustes y cuáles deben ser reemplazadas. En un entorno marcado por clientes más volátiles, ciclos de vida acortados y una competencia cada vez más intensa, las decisiones deben apoyarse en información confiable y evaluaciones rigurosas del desempeño.
Desde esta perspectiva, las auditorías de marketing se consolidan como una herramienta esencial para revisar con objetividad la efectividad de las políticas, procesos y resultados comerciales. El modo en que cada organización diseñe y ejecute su auditoría dependerá de factores como su sector, el nivel de madurez del negocio, su cultura interna y el alcance específico que se defina para el proceso. Estas diferencias condicionan no solo la profundidad del análisis, sino también la capacidad de la empresa para transformar los hallazgos en decisiones estratégicas.
Contexto: el control como base del desempeño en marketing
La falta de control reduce la capacidad de una empresa para ejecutar su estrategia con continuidad y coherencia. Esta afirmación es hoy más vigente que nunca: la presión competitiva, la transformación digital y los cambios constantes en el comportamiento del consumidor exigen un seguimiento permanente. Sin mecanismos rigurosos de monitoreo, incluso las mejores decisiones pueden perder efectividad o desviarse del rumbo esperado.
Philip Kotler y Kevin Keller (2014) destacan que el control en marketing no solo valida los resultados, sino que permite aprender de ellos para ajustar tácticas y redefinir prioridades. Por su parte, Wilson (2002) subraya que las auditorías de marketing ayudan a alinear el desempeño real con la estrategia y a detectar brechas en procesos, herramientas y capacidades internas. A esto se suma el enfoque del Balanced Scorecard de Kaplan y Norton (1996), que resalta la necesidad de integrar indicadores financieros y no financieros para lograr una visión completa del desempeño organizacional.
En síntesis, el control no es un cierre del ciclo de marketing, sino un componente activo que garantiza la coherencia entre el plan y la ejecución. En este sentido, las auditorías de marketing emergen como instrumentos esenciales para evaluar, corregir y fortalecer la actividad comercial de forma sistemática y periódica.
El ciclo de marketing y el rol del control
El proceso de marketing opera tradicionalmente en cuatro etapas: análisis, planificación, ejecución y control. Mientras que el análisis y la planificación suelen recibir mayor atención, es en el control donde las organizaciones verifican si la estrategia genera los resultados esperados. Sin mecanismos formales de supervisión, la ejecución queda expuesta a la intuición o a la reacción improvisada frente a los cambios del entorno.
En esta etapa, el control funciona como un puente entre lo planeado y lo verdaderamente logrado. Permite evaluar avances, identificar brechas de desempeño y revisar los supuestos estratégicos. En un mercado donde las respuestas de la competencia pueden volver obsoleta una estrategia en semanas, el control se convierte en una práctica indispensable para mantener la coherencia y proteger la rentabilidad.
Controlando la actividad de marketing
La implementación de un plan de marketing es, probablemente, la fase más incierta del proceso. La dinámica competitiva, los cambios regulatorios, la volatilidad del consumidor o la irrupción de nuevos canales pueden modificar los resultados esperados. Por ello, el control continuo no es opcional: es un requisito para gestionar la incertidumbre.
El control permite identificar si las acciones ejecutadas generan impacto real. Un incremento de ventas, por ejemplo, no necesariamente implica una estrategia exitosa si se sacrifica margen, se incrementan los costos promocionales o se deteriora la percepción de marca. Por esta razón, el control debe ser integral, combinando indicadores cuantitativos y cualitativos. Kotler y Keller (2014) destacan que el control debe considerar desempeño financiero, eficiencia operativa, orientación al cliente y alineación estratégica.
Tipos de medidas de control de marketing
| Tipo | Responsables | Objetivos | Métrica (KPI) |
| Control del plan anual | Alta dirección y jefaturas de marketing | Verificar cumplimiento de metas comerciales globales. | Ventas, margen, cuota de mercado, participación digital, retorno por canal. |
| Control de la rentabilidad | Marketing controller y finanzas | Determinar rentabilidad por producto, cliente, canal o territorio. | Margen unitario, CAC, CLV, rentabilidad por mix de productos, ROAS, ROI. |
| Control de eficiencia | Áreas funcionales y trade marketing (on/off line) | Evaluar rendimiento de recursos empleados en campañas y operaciones. | Productividad de fuerza de ventas, costo por lead, tasa de conversión, CTR, eficiencia logística, rendimiento de medios. |
| Control estratégico | Alta dirección | Revisar la alineación entre estrategia, mercado y capacidades internas. | Posicionamiento competitivo, awareness, consistencia omnicanal, percepción de marca, madurez digital. |
Fuente: adaptado de Kotler y Keller (2014).
Este sistema de medidas permite evaluar no solo si se cumplen los resultados, sino si la organización avanza en la dirección correcta y con un uso eficiente de sus recursos.
Características de las auditorías de marketing
Las auditorías de marketing son revisiones exhaustivas, sistemáticas y periódicas del desempeño comercial de una organización. Su propósito central es evaluar la coherencia entre la estrategia, la ejecución y los resultados, identificando brechas, ineficiencias y oportunidades de mejora. Aunque distintos autores y consultoras han formulado variantes metodológicas, existe consenso en torno a ciertos aspectos esenciales:
¿Por qué las auditorías son clave en el escenario actual?
La transformación digital, el auge del comercio electrónico y la multiplicación de puntos de contacto (omnicanalidad) generan una complejidad que exige evaluaciones más rigurosas. La empresa moderna no compite solo con productos, sino con ecosistemas, experiencias y capacidades internas. Las auditorías de marketing ayudan a enfrentar estos desafíos porque:
Proceso de auditoría de marketing
Basado en frameworks clásicos y adaptado a la realidad actual, el proceso completo puede describirse en cuatro fases:
Consideraciones en una auditoría de marketing
Más allá del diagnóstico tradicional, las auditorías contemporáneas deben integrar elementos que respondan a los desafíos actuales del entorno competitivo:
Herramientas de apoyo en la auditoría de marketing
Una auditoría rigurosa utiliza un conjunto amplio de herramientas, entre las más relevantes:
Conclusiones
El control en marketing no es una etapa final ni un ejercicio administrativo; es un componente estratégico que asegura que la organización avance en la dirección correcta. En un entorno donde la competencia es intensa, la tecnología evoluciona con rapidez y los consumidores cambian sus expectativas con frecuencia, la capacidad de medir, evaluar y corregir se convierte en un factor determinante de éxito.
Las auditorías de marketing cumplen un papel decisivo en este proceso, ya que permiten revisar de manera objetiva la efectividad de las estrategias, identificar brechas internas, optimizar recursos y alinear la ejecución con los objetivos corporativos. Más aún, ayudan a detectar inconsistencias entre áreas, evaluar la madurez tecnológica, revisar la coherencia de los mensajes y anticiparse a movimientos de la competencia.
En sectores altamente dinámicos como el retail, los servicios financieros, la salud y las telecomunicaciones, la auditoría de marketing se ha consolidado como una herramienta indispensable. Su aporte se amplifica cuando se articula con marcos contemporáneos como el Balanced Scorecard, las métricas digitales, el customer analytics y los modelos de madurez comercial. Así, el control deja de ser una revisión aislada y se convierte en un sistema permanente de aprendizaje estratégico y mejora continua.
Referencias
Kaplan, R., & Norton, D. (1996). The Balanced Scorecard: Translating Strategy Into Action. Harvard Business Press.
Kotler, P., & Keller, K. (2014). Marketing Management (15th ed.). Prentice Hall.
Wilson, A. (2002). The Marketing Audit Handbook: Tools, Techniques & Checklists to Exploit Your Marketing Resources. Kogan Page.
Day, G. (2011). Closing the marketing capabilities gap. Journal of Marketing, 75(4), 183–195. https://doi.org/10.1509/jmkg.75.4.183
Morgan, N., Vorhies, D., & Mason, C. (2009). Market orientation, marketing capabilities, and firm performance. Strategic Management Journal, 30(8), 909–920. https://doi.org/10.1002/smj.764
Rust, R., Moorman, C., & Bhalla, G. (2010). Rethinking marketing. Harvard Business Review, 88(1), 94–101.
Verhoef, P., Broekhuizen, T., Bart, Y., Bhattacharya, A., & Dong, J. (2021). Digital transformation and marketing: A research agenda. Journal of Business Research, 122, 889–901. https://doi.org/10.1016/j.jbusres.2019.11.054
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