
Señor director:
El Día Internacional de la Madre Tierra es un día de reflexión donde debemos pensar en cómo nuestras actividades individuales y colectivas impactan a nuestro planeta, para así tomar medidas que mejoren nuestra relación con nuestro entorno.
Por ello, quiero plantear algo bastante concreto. Como muchas otras personas, he optado por movilizarme al trabajo en bicicleta, ya que como es sabido, es un medio de transporte limpio y genera múltiples beneficios a la salud física y mental. Es destacable el avance en Santiago y en regiones respecto a la construcción de nuevas ciclovías, sin embargo, es fundamental mantener estas políticas públicas.
Hermosas ciclovías se vuelven peligrosas porque hay árboles que no han sido debidamente podados, o no se pueden ocupar porque están invadidas por arbustos, o están tan sucias que es preferible desviar el camino para no pinchar una rueda. Es fundamental considerar este ítem dentro de las actividades periódicas de mantención que deben tener las municipalidades y darle igual importancia que a las calles transitadas por los autos. ¡Sigamos incentivando el uso de la bicicleta!
Cristina Ortega Caurapan, académica Facultad de Ingeniería y Arquitectura UCEN
El hallazgo de un déficit fiscal mayor al esperado obliga al presidente electo a iniciar…
En un tiempo marcado por la tecnociencia sin límites y la erosión de los horizontes…
La Admisión 2026 vuelve a evidenciar una brecha persistente: el origen escolar sigue condicionando el…
Un llamado urgente a retomar los controles preventivos y aprovechar las herramientas diagnósticas disponibles, en…
Los algoritmos de Instagram y redes asociadas van desplazando al individuo hacia la invisibilización en…
Según la Encuesta Monitor Social, la fe en la educación superior se erosiona entre jóvenes…