
Señor Director:
La reciente corrección de los precios GES realizada por la Superintendencia de Salud introduce una señal relevante para el sistema privado de salud. Por primera vez, la autoridad no se limita a recepcionar los valores informados por las isapres, sino que los revisa técnicamente y rectifica aquellos que no contaban con respaldo suficiente.
Este hecho confirma que no todos los reajustes eran razonables y que existían primas sobredimensionadas. En un mercado tensionado por la pérdida de confianza, una fiscalización efectiva no constituye una distorsión, sino un elemento esencial para el ordenamiento y la credibilidad del sistema.
La sostenibilidad del aseguramiento privado no depende únicamente de ajustes de precios, sino de reglas claras, transparencia en la formación de costos y un regulador que ejerza su rol con rigor técnico. Sin estas condiciones, cualquier estrategia de estabilidad financiera seguirá siendo frágil.
Atentamente,
Cristian González N.
Co-fundador Sano y protegido
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