El cruce entre en el Parlamento por la Ley Miscelánea revela algo más profundo que una disputa legislativa: expone el desgaste de una cultura política donde el cálculo táctico parece imponerse sobre la deliberación, debilitando la confianza ciudadana en las instituciones democráticas.

Por Gustavo Campos.- El debate en torno a la Ley Miscelánea deja una señal preocupante sobre la calidad de la deliberación parlamentaria. El llamado “tsunami de indicaciones” y la respuesta del Ejecutivo no son solo episodios procedimentales. Son síntomas de una política que confunde firmeza con bloqueo y defensa de atribuciones con renuncia al diálogo.

Desde una perspectiva democrática, el Congreso existe para procesar diferencias, ordenar conflictos y producir acuerdos legítimos. La deliberación supone desacuerdo, pero también reglas compartidas, escucha y responsabilidad pública. Cuando el debate deriva en maniobras, acusaciones cruzadas y cálculos de corto plazo, la ciudadanía solo percibe deterioro institucional.

El problema no es que existan diferencias entre Gobierno y oposición; eso es propio de una democracia viva. El problema aparece cuando la diferencia deriva en un diálogo de sordos y cada actor habla más para su propia barra que para resolver problemas. Allí, el daño deja de ser comunicacional y pasa a ser político. Se erosiona la confianza institucional, se debilita la imagen del Parlamento y se instala la idea de instituciones más ocupadas de sus disputas internas que de responder a la vida cotidiana.

Los representantes fueron elegidos para legislar, fiscalizar y construir acuerdos posibles, no para convertir cada discusión en una prueba de fuerza. Mientras el Congreso multiplica gestos y el Ejecutivo calcula respuestas, la ciudadanía espera soluciones en seguridad, salud, empleo, educación y costo de vida. Cuidar el diálogo parlamentario no es una concesión amable: es una exigencia básica de la democracia representativa.

Gustavo Campos es investigador CDOP en la U. Central

Alvaro Medina

Entradas recientes

No, no todas las opiniones merecen respeto

La próxima vez que alguien les pida respeto por una idea que agrede a la…

12 minutos hace

La política sin cultura: el costo de gobernar sin profundidad

La precariedad cultural de la élite gobernante empobrece el debate público y debilita la capacidad…

22 minutos hace

Manchester frente al mar: volver, imposible

Con una narrativa austera, actuaciones memorables y un dolor que se instala como paisaje, Manchester…

30 minutos hace

Crisis de bienestar: humanidades y razón instrumental

En un mundo marcado por la ansiedad, la fragmentación digital y el predominio de la…

46 minutos hace

Petróleo al alza y riesgo de estanflación: crece la incertidumbre económica global

La economía se aproxima a un escenario de estanflación hacia finales de año, caracterizado por…

7 días hace

Chile, los economistas tardíos y la autocrítica que llegó 12 años tarde

A doce años de la reforma tributaria de Bachelet-Arenas, Chile sigue atrapado entre dogmas de…

7 días hace