El Pensador
  • Inicio
  • Opinión
  • Actualidad
  • Cultura(s)
  • Mundo Académico
  • Línea Editorial
    • Suscríbete a ElPensador.io
    • Comunícate con nosotros
  • LEX | Avisos Legales de ElPensador.io
  • Librería ElPensador.io
Lectura: Democracia “perdida”, petróleo en disputa: el doble estándar del PC
Compartir
Cambiar tamaño de fuenteAa
El PensadorEl Pensador
  • Inicio
  • Opinión
  • Actualidad
  • Cultura(s)
  • Mundo Académico
  • Línea Editorial
  • LEX | Avisos Legales de ElPensador.io
  • Librería ElPensador.io
  • Inicio
  • Opinión
  • Actualidad
  • Cultura(s)
  • Mundo Académico
  • Línea Editorial
    • Suscríbete a ElPensador.io
    • Comunícate con nosotros
  • LEX | Avisos Legales de ElPensador.io
  • Librería ElPensador.io
Síganos
Opinión

Democracia “perdida”, petróleo en disputa: el doble estándar del PC

Última actualización: 7 de enero de 2026 11:27 am
6 minutos de lectura
Compartir
pc Vallejo
Compartir

La sinceridad de Camila Vallejo expuso la contradicción del PC: mientras reconoce el colapso democrático en Venezuela, su partido protege al régimen con un discurso que relativiza derechos humanos y convierte el petróleo en excusa política.

Por Miguel Mendoza Jorquera.- La frase de Camila Vallejo esta semana no fue un tropiezo: fue una sinceridad involuntaria. Cuando dijo que Venezuela “ya había perdido su democracia” y que ahora “puede perder su petróleo sin recuperarla”, no solo describió el desastre: firmó el certificado de defunción política de un régimen que su propio partido se niega a tratar como lo que es.

Porque mientras Vallejo ensaya una postura de Estado —condena la intervención militar y advierte el precedente—, el Partido Comunista de Chile se atrinchera en el blindaje. En su declaración pública, el PC rechazó y condenó la operación de EE.UU. como “criminal agresión”, exigió resguardar “de manera irrestricta” la vida de Nicolás Maduro y su entorno, y habló de una guerra contra “los pueblos del mundo”.

Y ahí está el doble rasero: soberanía para proteger a Maduro; silencio para la soberanía pisoteada de millones de venezolanos.

Porque cuando se habla de “democracia perdida”, no se está hablando de una metáfora. La Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos reportó cifras que congelan cualquier debate honesto: en 2018, el propio Estado venezolano registró 5.287 muertes en operativos de seguridad bajo la fórmula “resistencia a la autoridad”, y entre el 1 de enero y el 19 de mayo de 2019, otras 1.569.

Y sobre desapariciones forzadas suman alrededor de 3.500, Amnistía Internacional documentó su uso como política de represión, analizando casos ocurridos entre la elección del 28 de julio de 2024 y el 15 de junio de 2025.

En el mismo paisaje, la aritmética de la persecución también tiene registro: Foro Penal informó 863 presos políticos al 29/12/2025 y un histórico de 18.618 detenciones con fines políticos desde 2014, además de advertir que en 68 casos se desconoce el paradero.

Entonces, cuando el PC actúa como escudo del régimen, lo que hace no es “antiimperialismo”: es negacionismo selectivo. Los derechos humanos se exigen en Santiago, pero se relativizan en Caracas. Si el garrote es de izquierda, no es represión: es “contexto”. Si el preso es opositor, no es preso político: es “agente del imperio”. Ese truco retórico es viejo y siempre termina igual: con víctimas convertidas en excusa.

Y el petróleo, que hoy algunos intentan vender como el gran botín “yanqui”, fue por años la caja negra del mismo proyecto que el PC se resiste a condenar sin asteriscos. Cuba es la prueba más nítida. Reuters reportó que Venezuela suministra cerca del 30% del petróleo que importa Cuba a cambio de personal médico, lo que vuelve a La Habana especialmente dependiente del flujo venezolano.

Y cuando ese flujo cae, Cuba se apaga: también Reuters informó que, entre enero y octubre de 2025, los suministros venezolanos a Cuba promediaron 27.400 barriles diarios, en un contexto de crisis energética y apagones.

Así que, sí: Vallejo teme que Venezuela “pierda su petróleo”, pero el punto incómodo es otro: el chavismo hace rato lo convirtió en moneda de supervivencia política, favores, dependencia externa y control interno. El crudo no fue patria: fue botín.

Y si alguien quiere que el debate se ponga “técnico” para esquivar lo esencial, ahí está otro dato duro: el Departamento de Justicia de EE.UU. acusó formalmente a Maduro en 2020 por cargos que incluyen narco-terrorismo y conspiraciones ligadas al tráfico de drogas.

Esta semana, Reuters volvió sobre esos cargos al reportar su comparecencia judicial tras la captura.

Podrás condenar —con razón— la ilegalidad o el precedente de la operación militar. Pero es obsceno transformar al acusado en mártir y al régimen en “víctima” sin decir una palabra seria sobre el terror interno que lo sostuvo.

Ese es el callejón sin salida de Vallejo: no puede seguir siendo la cara de un Gobierno que aspira a una izquierda moderna mientras su partido emite comunicados que parecen escritos para blindar a la cúpula, no para defender a la gente. Porque lo que el PC chileno protege no es la soberanía de un pueblo: es la impunidad política de un proyecto.

En castellano simple: no es solidaridad internacional. Es complicidad discursiva. Y mientras Vallejo no corte ese cordón umbilical, su frase sobre “democracia perdida” seguirá sonando a lo que hoy es: verdad tardía, dicha a medias, con aroma a crudo.

Miguel Mendoza Jorquera, Tecnólogo Médico – MBA

ETIQUETADO:MaduroPartido ComunistapetróleoVenezuela
Comparte este artículo
Facebook Whatsapp Whatsapp LinkedIn Reddit Telegram Threads Correo electrónico Copiar link
Compartir
Artículo anterior inseguridad distopía pituto Distopía organizacional: la administración informal del poder

Amalia Cuevas y Lucas Sáez: puro talento joven en el teatro nacional

https://youtu.be/UQGlu5iin-U?si=sVHk1ni5EX26AKf3

También podría gustarte

Actualidad

Cientos de venezolanos varados en frontera entre Perú y Chile

2 minutos de lectura
whatsapp
Opinión

El panóptico digital y el inicio del nuevo gobierno

5 minutos de lectura
Opinión

Chile, sociedad en cambio: partidos políticos y movimientos ciudadanos

6 minutos de lectura
macron Francia
Opinión

Francia en la encrucijada

7 minutos de lectura
El Pensador
© El pensador io. Todos los derechos reservados, sitio web desarrollado por: Omninexo.
Welcome Back!

Sign in to your account

Username or Email Address
Password

¿Perdiste tu contraseña?