
ElPensador.io.- ¿Competencia desleal por apropiación indebida de secretos industriales? ¿O un caso de aplastamiento de un emprendedor por parte de una empresa casi monopólica? Son las interrogantes que rondan una batalla judicial entre un gigante de la industria del papel y un ex empleado que renunció e inició un emprendimiento en un ámbito muy similar al de su antigua empleadora.
La batalla la inició Chimolsa (Chilena de Moldeados S.A.), una filial de la Compañía Manufacturera de Papeles y Cartones (CMPC), controlada por el grupo Matte, el 4 de diciembre pasado, demandando a su antiguo jefe de Desarrollo y Calidad, el ingeniero civil industrial Carlos Serpell Candia.
¿La razón? Chimolsa (que controla cerca del 95% del mercado de las cajas de huevos) lo contrató para desarrollar lo que consideraban una innovación casi revolucionaria: pasar de cajas de 12 huevos a cajas de 18 huevos, abiertas (a diferencia de las bandejas que no se pueden abrir en supermercados). La idea se gestó, dice la filial de CMPC, en 2015, cuando comenzaron a desarrollarse estudios y testeos con consumidores evaluando la posibilidad de inicial la importación de estas cajas de pulpa moldeada.
Tras dos años de desarrollo, Serpell (que según la demanda de Chimolsa estaba a cargo de todo el proceso y que manejaba tanto los estudios como las listas de clientes potenciales) renunció a su puesto alegando motivos personales, y al poco tiempo se instala con una empresa denominada “Importadora y Comercializadora de Embalajes y otros Carlos Serpell” y a través de ese emprendimiento “por medios ilegítimos le ha logrado desviar clientela” a Chimolsa, dice la demanda.
Por ello, pide el pago de daños por una suma de US$236.940 (poco más de $160 millones).
La respuesta de Serpell, a través de sus abogados, llegó el 20 de diciembre. Señala que la filial de CMPC está tratando de coartar y aplastar el desarrollo de un legítimo negocio y que su producto, la caja de huevos de 18 unidades, no es para nada innovador, siendo usado ya en numerosos países. “Chimolsa quiere aplastar a un competidor pequeño”, dice la defensa liderada por el abogado Julio Pellegrini, alegando que hasta ahora la firma de Carlos Serpell ha facturado apenas 20 millones de pesos, en circunstancias que las utilidades de Chimolsa en 2017 superaron los $2.650 millones.
Además, dice la defensa, Chimolsa no ha sufrido perjuicio alguno porque todavía no empezaba a comercializar.
¿Qué opina usted? ¿Será un producto innovador que está defendiendo CMPC? ¿O se está aplastando a un emprendedor?
El desánimo que atraviesa a la sociedad chilena no puede entenderse solo desde la economía…
Entre discursos sobre talento, innovación y bienestar, muchas organizaciones mantienen prácticas que rayan en lo…
Metro no podía describir el asbesto de los NS-74 como una abstracción inocua justificando que…
Un llamado a rescatar el valor del saber que no parece útil: Nuccio Ordine defiende…
La travesía de Alvar Núñez Cabeza de Vaca es uno de los relatos más extraordinarios…
Con los antecedentes disponibles, el incendio ocurrido el 27 de julio de 2026 en la…