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Las teorías detrás del incendio de Navidad en Valparaíso

ElPensador.io.- Las imágenes y testimonios de la presencia de una camioneta blanca y un sujeto que se bajaba de ella varias veces justo en la zona donde comenzó un foco de incendio que terminó arrasando más de 240 viviendas en los cerros San Roque y Rocuant de Valparaíso, dan cuenta de lo que parece una clara intencionalidad en el siniestro que dejó más de un millar de personas sin hogar.

¿Quién se beneficiaría de un acto criminal como este, iniciando incendios en una zona altamente poblada? Las teorías ya recorren los medios internacionales.

¿Violencia organizada?

Una de las explicaciones atiende a la posibilidad de que grupos organizados, como los que han estado detrás de saqueos y violencia focalizada tras el estallido social de 18 de octubre, quieran aumentar la tensión. Con la posibilidad de que se relacionen al crimen organizado, la idea de que se mantenga una condición de caos social, agravado precisamente en estas fiestas en que parecía que la situación social empezaba a volver a la normalidad.

 ¿Complot?

En redes sociales se ha especulado sobre una posible intención desde el poder instalado para mantener la sensación de violencia y así presionar con más fuerza la agenda de control que refuerza a las policías y las medidas contra las manifestaciones.

El alcalde Jorge Sharp incluso plantó la semilla de una teoría en este sentido al señalar que “alguien quiere ver a Valparaíso destruido”.

¿Intervención inmobiliaria?

También ha circulado una posible explicación respecto al interés empresarial por terrenos como los de los cerros de Valparaíso, cuya población se instaló tras décadas de tomas.

¿Casualidad y falta de planificación?

La otra teoría se deriva de la herencia de los mega incendios de 2014, es decir, una mala planificación en el desarrollo urbano de Valparaíso, un crecimiento inorgánico y la instalación de población urbana en zonas donde no hay redes de emergencia (agua para el control del fuego, difícil acceso para bomberos, dificultad en las vías de evacuación).

Aún si todo fue casual, ¿qué responsabilidades administrativas y políticas hay en las autoridades que, después de 5 años desde el desastre, no tienen un catastro de zonas de riesgo, no han actuado para prevenir incendios o generar sistemas de prevención y control?

¿Un pirómano solitario?

No sería la primera vez que se producen incendios (urbanos o forestales) debido a la sociopatía de algún individuo que busca notoriedad o autosatisfacción. Esta vez, sería un sociópata con automóvil que eligió justo un punto donde aparentemente no había cámaras de vigilancia.

Quizás sea la mezcla de varias de las alternativas planteadas. Todo debería dilucidarse al encontrar al misterioso conductor de la camioneta blanca que aparentemente inició el incendio.

Alvaro Medina

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