Economía

El tiempo: un recurso desigual

El tiempo no es solo un recurso individual: su distribución desigual impacta directamente en la salud, el bienestar y la vida social.

Por Bryan Arpe.- En Chile, solemos hablar del tiempo como si fuera un recurso personal, algo que cada quien administra según su voluntad o capacidad de organización. Sin embargo, basta observar la vida cotidiana para que esa idea se vuelva frágil. El tiempo, lejos de ser neutral, es uno de los recursos más desigualmente distribuidos en nuestra sociedad, y esa desigualdad tiene consecuencias directas en la salud, el bienestar y la participación social.

Mientras algunas personas pueden decidir cómo estructurar su jornada, otras viven atrapadas entre extensas jornadas laborales, traslados prolongados, trámites burocráticos y responsabilidades de cuidado no remunerado. Para muchas personas adultas, personas con discapacidad, cuidadores y personas mayores, la falta de control sobre el tiempo no es una elección individual, sino una condición estructural que limita su autonomía y su bienestar cotidiano.

Desde una mirada de salud ocupacional y bienestar, el problema es profundo. El equilibrio entre trabajo, descanso, autocuidado, ocio y participación social no es un lujo, sino un factor clave para la salud física y mental. Cuando el tiempo disponible se reduce a cumplir obligaciones y responder a exigencias externas, se deterioran las rutinas significativas, aumenta el estrés crónico y se debilitan los vínculos sociales. El cansancio persistente y la sobrecarga emocional no son solo experiencias personales, sino el reflejo de una forma de organizar el tiempo que resulta insostenible.

Chile ha privilegiado históricamente una lógica donde el valor del tiempo se mide casi exclusivamente en términos de productividad. En este contexto, el descanso, el encuentro y la vida comunitaria quedan relegados a un segundo plano. Por eso, la discusión en torno a la Ley de 40 Horas no es meramente laboral: es una conversación sobre bienestar. La incertidumbre respecto de su continuidad o profundización genera inquietud legítima, porque reducir la jornada no solo impacta en el empleo, sino en la posibilidad real de cuidar la salud, compartir con otros y participar en la vida social.

El fin de año intensifica estas tensiones. Diciembre concentra cierres laborales, mayores responsabilidades de cuidado y presiones sociales asociadas a las celebraciones. Para muchas personas, este periodo no trae pausa, sino una aceleración de la rutina que reduce aún más el tiempo disponible para descansar, cuidarse o simplemente detenerse. No es casual que el año termine con una sensación generalizada de agotamiento.

Reconocer el tiempo como un determinante social de la salud implica asumir que el bienestar no depende solo del esfuerzo individual, sino de decisiones colectivas que habilitan o restringen la vida cotidiana. Proteger el tiempo no es un privilegio: es una condición básica para la salud, la participación y la dignidad. Tal vez el desafío no sea hacer más, sino atrevernos a vivir mejor. Y eso, en una sociedad que envejece y se sobrecarga, empieza por algo tan simple como tener tiempo para vivir con sentido.

Bryan Arpe Hernández es académico de Terapia Ocupacional, U. Central

 

Alvaro Medina

Entradas recientes

Cuando un profesor termine vendiendo inteligencia artificial

Las declaraciones de Ximena Lincolao en orden a que los profesores pueden dedicarse a vender…

4 días hace

El lado iliberal del gobierno: seguridad, poder y reforma constitucional

La reforma constitucional y el enfoque del Gobierno frente a la seguridad abren un debate…

4 días hace

La soledad como costo de la lucidez

El filósofo Lisandro Prieto analiza la soledad de quienes piensan con lucidez en la sociedad…

6 días hace

El umbral crítico del desarrollo y el síndrome del piloto

Cuando el crecimiento económico deja de ser suficiente y las debilidades institucionales amenazan el desarrollo,…

1 semana hace

Manual del cínico: la Realpolitik como coartada de la derecha

Una reflexión crítica sobre la diferencia entre Realpolitik, pragmatismo y cinismo político, y sobre cómo…

1 semana hace

¿Por qué hablar de Hind Rajab?

La historia de Hind Rajab revela lo que las cifras de Gaza no pueden mostrar:…

1 semana hace