Sr. Director

El arzobispo de Santiago, Monseñor Celestino Aós, ofreció sus «más sinceras disculpas» tras confesar el haber realizado una misa en el Hogar San José de Lo Barnechea superando el aforo máximo permitido en lugares cerrados de 10 personas en fase 2, convocando 25 adultos mayores a quienes, esperemos, no les haya llevado nada más que la simple eucaristía y el pretendido consuelo; manifestándose abierto a la corrección fraterna. ¿Estará abierto, también, a la multa dispuesta por el Código Sanitario? ¿O fraterniza con el llamado del obispo de Punta Arenas, Bernardo Bastres, a «desobedecer la ley»?

Luis León Cárdenas Graide
Ingeniero Civil en Computación, Universidad de Chile

 

Alvaro Medina

Entradas recientes

¿Quiénes son los jugadores?

La incertidumbre de Trump sobre el liderazgo iraní revela un problema clave de los jugadores…

3 días hace

Europa se prepara para la guerra: la vida civil en primera línea

Hospitales, redes eléctricas y hogares forman parte de una estrategia de resiliencia ante una posible…

3 días hace

La economía invisible que sostiene a las familias

Frente a la falta de empleos dignos, las redes familiares son la economía invisible que…

3 días hace

Un INDH sin herramientas deja a las personas sin defensa

La reforma al INDH propuesta amenaza la independencia y la capacidad de acción del Instituto,…

3 días hace

Reformar el recurso de protección sin cerrar la puerta a la justicia

Agilizar el recurso de protección es necesario, pero los cambios deben preservar su accesibilidad y…

3 días hace

Desierto florido: protegerlo exige más que admirarlo

Las malas prácticas de visitantes y la falta de infraestructura evidencian la urgencia de financiar…

3 días hace