
Sr. Director
Las recientes noticias sobre estafas telefónicas contra nuestras cuentas bancarias, dan cuenta de que los fraudes de phishing (vía e-mail), smishing (vía mensajes SMS) y vishing (vía llamada
telefónica) siguen plenamente vigentes a pesar de la errada medida promovida por la Asociación de Bancos de limitar la instantaneidad de las transferencias electrónicas. Con ello, proponían mayores controles y verificaciones para prevenir el fraude, soslayando que la vulnerabilidad no radica en la prontitud de la transferencia, sino que en el bajo nivel de alerta de un cliente a quien le simulan una urgencia.
¿Qué tan efectivas han resultado sus campañas de concientización? ¿Qué valor pedagógico han logrado? No solo siguen usando los SMS como mecanismo de validación, a pesar de las recomendaciones internacionales en contrario y su precaria funcionalidad desde el extranjero, sino que consiguieron impedirnos el acceso a nuestro dinero para el pago espontáneo de productos y servicios; para peor, estrangularon el monto de la primera transferencia a destinatarios nuevos. Así como insisten llamando para ofrecer créditos, deberían invertir en educar bien a su clientela, deshacer la demora artificial, permitir aumentar el límite a la primera transferencia y abandonar el envío de SMS en pos de métodos modernos.
Luis León Cárdenas
Ingeniero Civil en Computación. Diplomado en Seguridad Computacional
Claudio Masson nos habla de una iniciativa que busca formas de apoyo mutuo ante la…
En After Woke, Jens Balzer examina las contradicciones de una sensibilidad que nació para combatir…
Del nacionalismo italiano de posguerra al ascenso de Mussolini, una mirada al fascismo busca desmontar…
En “Las palmeras salvajes”, William Faulkner entrelaza dos historias sobre la libertad, el encierro y…
El secreto bancario debe proteger la privacidad de los ciudadanos, pero no convertirse en un…
En medio de un entorno cada vez más violento y desbordado, el liderazgo se redefine:…