Economía

Inversión pública ante las proyecciones 2026 en materia social

La inversión en el presupuesto público refleja las prioridades de un país: más allá de cifras, define bienestar, seguridad y desarrollo social.

Por Judith Guajardo.- ¿Qué hace moverse y desarrollarse a un país? Es una pregunta que deberíamos plantearnos en cada nuevo inicio de año y hacer comparaciones respecto a las inversiones que tenemos y que poseen países similares al nuestro. La inversión pública o el presupuesto fiscal anual es el que se discute año a año y queda planificado para hacer funcionar la economía aproximadamente a finales de noviembre, comenzando a ejecutarse el 1 de enero. Este presupuesto corresponde a los fondos que tiene el Estado para financiar las acciones planificadas; por lo tanto, constituye la clave para el desarrollo económico y social de un país.

En el 2025, la inversión pública fue de 82 billones, con foco en infraestructura, salud, educación, vivienda, transición energética, digitalización del Estado, entre otros. Para este año 2026, se proyectó una inversión de 86,2 billones, lo que representa un leve aumento de 1,7% respecto al presupuesto anterior; dejando como foco la salud, las pensiones, la vivienda y la seguridad pública. Este presupuesto será heredado al nuevo gobierno, lo que implicará desafíos en términos de ajustes pragmáticos durante el primer año de gestión, ya que se trabajará con un presupuesto heredado y con líneas de inversión ya proyectadas. Por lo tanto, se estará en un año transitorio de ajustes, nuevas inversiones y, esperemos, mayor crecimiento para proyectar nuevos retos en 2027.

Si nos comparamos con países latinoamericanos, se puede señalar que Brasil y México son los países con mayor presupuesto público en la región. Ahora bien, si vemos a los países vecinos: Perú tiene un presupuesto aprobado para 2026 de S/257,562 millones; Colombia de 547 billones; y Argentina de 148,29 billones. Los énfasis de estos tres países coinciden en salud, educación y seguridad social y/o defensa. En términos de PIB, según la CEPAL, lideraron Argentina (5%), Panamá (4,2%) y Paraguay (4%). Con un crecimiento moderado se ubicaron Perú (3,1%), Colombia (2,5%) y Chile (2,4%).

Bajo este escenario de prudencia económica, cabe esperar que las proyecciones en materia social se materialicen en mejores acciones de resguardo hacia innovaciones sociales y hacia la promoción social. El foco que han tenido casi todos los países comparados es la seguridad y la defensa; al parecer, este es el centro de interés recurrente que aqueja a Latinoamérica hoy.

Por tanto, no ha sido extraño ver que si antes las principales consignas políticas eran salud, educación y vivienda, hoy se transfiera el foco hacia la seguridad. Invertir en ello también es invertir en las personas y en la calidad de vida. Solo resta esperar que este presupuesto sea bien invertido y tenga un real foco público, cuyo objetivo es el bien común.

Judith Guajardo es Directora de la carrera de Trabajo Social, U.Central

 

Alvaro Medina

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