
Por Juan Medina Torres.- Yo pregunto, tu preguntas, él pregunta….PREGUNTAR es el verbo que debemos conjugar diariamente. Pareciera que hoy los adultos perdimos la habilidad de preguntar del niño o esa habilidad primitiva del ser humano de preguntarse por todo lo que ocurría a su alrededor.
Estamos de acuerdo en que las preguntas nos sirven para reflexionar, nos permiten tener conciencia de pertenecer, de anticiparnos a los acontecimientos y son una eficaz herramienta de aprendizaje que, además, nos permiten cuestionar ideas preconcebidas
La mayéutica aplicada por Sócrates, en el siglo IV A.C. es el método a través del cual el maestro hacía que el alumno, por medio de preguntas, descubriera el conocimiento. O sea, las preguntas son el camino para encontrar la verdad mediante el diálogo. El educador brasileño Paulo Freire, en su obra “Pedagogía del Oprimido”, nos señala que el diálogo implica el pensar crítico, de esta forma, dice Freire, podemos crear una sociedad educada mas no domesticada.
Nuestra educación, lamentablemente, no incentiva el dialogo de saberes que promueva la creatividad y la investigación.
Preguntarse, pensar antes de actuar, parece ser la receta para no equivocarnos. Farhad Manjoo en su columna de opinión publicada en el The New York Times titulada “Me equivoque sobre Facebook”, indica que “a principios de 2009 ofrecí a todo el mundo un consejo tecnológico del que me arrepentido desde entonces: les dije que se unieran a Facebook”. Ahora confiesa que se equivocó y que, antes de pedir que todo el mundo se metiera en Facebook, debería haberse preguntado: ¿Cuáles serían las implicaciones para la privacidad se todos usáramos Facebook en nuestros teléfonos? ¿Cómo se desarrollaría en el mundo la capacidad de Facebook para unir a la gente? ¿Sería una ayuda mayor para los activistas de la libertad que luchan contra los gobiernos represivos o, por ejemplo, ayudaría a los estadounidenses agraviados a atacar su Capitolio? ¿Cuáles serían las implicaciones para la expresión los medios de comunicación si esta única empresa se convirtiera en un centro de intercambio de información en el discurso global?”.
Interesante por cierto, lo que se pregunta hoy Manjoo, porque ellas nos indican que las mismas preguntas son válidas para todos los temas del conocimiento, especialmente aquella mediante la cual deberíamos preguntarnos, reflexionar, sobre las implicaciones de nuestra participación en el plano político, social y económico. Ello, probablemente nos ayudaría a ser individuos más tolerantes, perseverantes hasta encontrar la respuesta a nuestras preguntas.
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