
Señor Director:
En relación a la idea del Gobierno de eliminar el copago de la educación superior, cabe reflexionar respecto de lo pertinente que pudiera ser el mantener algún tipo de precio a ser pagado por los estudiantes, aunque sea bajo.
Al existir un costo a ser internalizado inmediatamente por quien estudie, éste hará de señal que invite al estudiante y su familia a pensar con mayor racionalidad respecto de la decisión de estudiar.
Ver también:
El caso de la Universidad San Sebastián y el imperativo de un nuevo ciclo de reformas a la educación superior
La no existencia de copago en la educación superior puede llevar a nuestra juventud a tomar decisiones poco informadas o incluso impulsivas, lo que como sociedad nos significará mal asignar recursos.
Pablo Cabezas
Economista y académico U.Central
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