
Por Samuel Fernández Illanes.- La presidencia peruana presenta algunas incógnitas, internas y externas, aunque comienzan a develarse. Morigeró posiciones, desde el marxismo hacia un reformismo. Sus palabras de Asunción lo reflejaron, pero su gabinete no, incluidos su jefe y canciller. Afirma representar al pueblo, por y para el pueblo, más gestos simbólicos, como la sede e indumentaria. Su equipo político militante, deberá confirmarlo el Parlamento. Nada fácil al estar fragmentado. Sacó y nombró cuatro presidentes en un año.
¿Lo disolverá si se opone? Tiene un país ideológicamente dividido y diverso, entre la costa, la sierra y la amazonia, además de múltiples necesidades agudizadas y que exigen soluciones. Castillo representa lo rural, por primera vez, y requerirá de gobernabilidad y habilidad política, que desconocemos. O se inspirará en la ya antigua izquierda dura peruana.
En lo externo, sus vecinos no coincidentes como Brasil, Colombia, Ecuador y Chile, con la excepción de Bolivia, desean pragmatismo por sobre las divergencias doctrinarias. Los Jefes de Estado invitados al asumir lo expresaron. Igualmente, representan los intercambios, las inversiones y acuerdos comerciales vigentes, ahora en manos todavía indecisas del nuevo gobierno. Cualquier cambio al respecto, ciertamente traerá problemas externos y perjudicará a todos. Todavía se acrecientan incógnitas difíciles de predecir.
Samuel Fernández Illanes es abogado y académico Facultad de Derecho, UCEN
El desánimo que atraviesa a la sociedad chilena no puede entenderse solo desde la economía…
Entre discursos sobre talento, innovación y bienestar, muchas organizaciones mantienen prácticas que rayan en lo…
Metro no podía describir el asbesto de los NS-74 como una abstracción inocua justificando que…
Un llamado a rescatar el valor del saber que no parece útil: Nuccio Ordine defiende…
La travesía de Alvar Núñez Cabeza de Vaca es uno de los relatos más extraordinarios…
Con los antecedentes disponibles, el incendio ocurrido el 27 de julio de 2026 en la…