
Por Uwe Rohwedder – Se acerca un verano difícil donde se proyectan temperaturas superiores a lo habitual, lo que nos alerta para prepararnos para enfrentar amenazas como son los incendios. El escenario de riesgo ha aumentado exponencialmente por factores del cambio climático, la escasez hídrica y los pocos instrumentos de planificación territorial que puedan regular efectos y evitar arriesgar más allá de lo conveniente. En un año con más lluvia, los pastizales han aumentado, sumado al viento y las altas temperaturas, se configura un factor de riesgo enorme.
Vimos olas de calor en el hemisferio norte el último verano, junto a ello la pérdida de vidas humanas en zonas urbanas producto de incendios forestales sin control. Ya vemos incendios descontrolados en la zona de Córdoba en Argentina y también en el norte de Brasil.
Este escenario muy adverso puede replicarse en nuestro país y de hecho en los últimos años hemos tenido lamentables eventos que han significado la pérdida de muchas hectáreas de cultivos, han arrasado con pequeños poblados y cientos de viviendas en situaciones de borde y de riesgo, por estar inmerso en áreas forestales como la construcción en quebradas, a pesar de que está prohibido por planes reguladores.
Necesitamos con urgencia voluntad política para invertir en seguridad. Extremar las medidas preventivas, implica educar, incorporar en nuestros programas escolares, materias referidas a la comprensión y prevención de riesgos a nivel geográfico como en las ocupaciones de territorios urbanos, debemos revisar nuestros instrumentos de planificación para diseñar a favor de la naturaleza y controlar mejor los fenómenos naturales.
Ver también:
- El agua nos divide, el fuego nos une
- Lecciones que dejan los incendios forestales
- Bolsonaro y Kast: dos perfiles de una ultraderecha vernácula
- La derecha requiere un urgente y profundo cambio
- El líder mesiánico: un análisis de la discursiva ortodoxa de Milei
- El retorno de lo reprimido: el dispositivo “civilizacional” de VOX
Por ejemplo, en Australia existen normativas que permiten edificar en algunas zonas con bosques de eucaliptos, pero aquella norma debe asegurar dentro del diseño, de la o las viviendas, zonas de seguridad que son refugios dentro de las construcciones, sistemas con estanques de agua que aseguran el tiempo suficiente para que algún sistema de rescate pueda llegar en tiempos calculados.
Seguir trabajando en energías renovables que reemplacen la combustión, un plan de mantención programado para inmuebles antiguos y un monitoreo de alerta del territorio deben ser prioridad para nuevas políticas preventivas.
El desánimo que atraviesa a la sociedad chilena no puede entenderse solo desde la economía…
Entre discursos sobre talento, innovación y bienestar, muchas organizaciones mantienen prácticas que rayan en lo…
Metro no podía describir el asbesto de los NS-74 como una abstracción inocua justificando que…
Un llamado a rescatar el valor del saber que no parece útil: Nuccio Ordine defiende…
La travesía de Alvar Núñez Cabeza de Vaca es uno de los relatos más extraordinarios…
Con los antecedentes disponibles, el incendio ocurrido el 27 de julio de 2026 en la…